28 de junio de 2026
FUTURO
La etapa que cambiará para siempre el destino de Neuquén
La exportación de gas natural licuado marca el inicio de una nueva era para la provincia. Detrás del proyecto hay planificación, acuerdos estratégicos, infraestructura y un trabajo que posiciona a Neuquén como el motor energético de la Argentina

La aprobación legislativa del acuerdo entre la Provincia e YPF no fue un trámite más. Fue el primer paso institucional de un proyecto histórico que permitirá exportar gas natural licuado (GNL) a gran escala y que tiene el potencial de transformar definitivamente la economía neuquina y proyectar a la Argentina como un actor relevante en el mercado energético mundial.
Los trabajos en el Golfo San Matías (Río Negro) desde donde saldrá la producción en barcos hacia Europa, confirma que el proyecto dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad. El gas nace en Vaca Muerta, pero su impacto excederá ampliamente a la industria hidrocarburífera: impulsará inversiones, empleo, infraestructura y desarrollo durante las próximas décadas.
Nada de esto ocurrió por casualidad. El gobernador Rolando Figueroa comenzó a impulsar la exportación de GNL cuando todavía muchos la consideraban una meta lejana. Supo construir consensos con YPF, persuadir al Gobierno nacional de que el proyecto era viable y consolidar una provincia ordenada, capaz de acceder al financiamiento necesario para acompañar semejante transformación.
La visión estratégica terminó encontrándose con un escenario internacional favorable. La decisión de Europa de reemplazar progresivamente el gas ruso abrió una oportunidad inédita para nuevos proveedores. Neuquén llegó preparada a ese momento porque hizo antes el trabajo político, institucional y económico que hoy permite convertir esa demanda global en una oportunidad concreta de crecimiento.
Pero el GNL no empieza ni termina en una planta industrial. Es el resultado de una construcción mucho más amplia: acuerdos con las empresas para financiar rutas, inversiones en infraestructura, licencia social en las comunidades, equilibrio fiscal y una administración que entendió que el desarrollo energético debía traducirse en beneficios para toda la sociedad. Cada escuela, cada camino, cada obra pública y cada puesto de trabajo forman parte de esa misma estrategia.
Neuquén ya dejó atrás la etapa de demostrar el potencial de Vaca Muerta. Ahora comienza la etapa de convertir ese potencial en prosperidad sostenida. Si el proyecto avanza como está previsto, la provincia dará el mayor salto de calidad de su historia productiva y será la plataforma desde la cual la Argentina ingresará, por primera vez, al selecto grupo de los grandes exportadores mundiales de gas natural licuado.