18 de mayo de 2026
SONDEOS
Milei se hunde: más de la mitad del país lo rechaza y 42% ya “no resiste” la crisis
Una encuesta de Giacobbe mostró un fuerte escenario de polarización, con el rechazo al gobierno en alza. La crisis económica sigue azotando al electorado

Un nuevo informe de opinión pública elaborado por la consultora Giacobbe & Asociados volvió a encender señales de alerta sobre el clima social en la Argentina. El relevamiento, realizado entre el 4 y el 9 de mayo sobre 2.500 casos en todo el país, expone una combinación compleja: un escenario político altamente polarizado y una sociedad cada vez más tensionada por la situación económica.
El estudio confirma que el presidente Javier Milei continúa siendo el dirigente que mejor sintetiza esa polarización. La encuesta le asigna una imagen positiva del 35,9%, mientras que la negativa asciende al 53,9%, números que reflejan un liderazgo con respaldo firme pero también con un rechazo mayoritario.
Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, el informe muestra que prácticamente toda la dirigencia nacional atraviesa niveles elevados de rechazo. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aparece entre las figuras oficialistas con mejor posicionamiento relativo, aunque también con una imagen negativa superior a la positiva. Un cuadro similar se repite con la vicepresidenta Victoria Villarruel y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, lo que confirma un sistema político sin liderazgos capaces de romper la lógica de la grieta.
Pero el dato más contundente del estudio no está en la política sino en la economía. La encuesta midió cuánto tiempo creen los argentinos que pueden soportar la situación actual y el resultado revela un nivel de agotamiento social significativo: el 41,9% asegura que ya no puede resistir más las condiciones económicas vigentes. Otro 27,5% afirma que podría sostenerse apenas un año, mientras que sólo minorías proyectan una resistencia mayor.
Este indicador, definido por la consultora como la “frontera del dolor tolerable”, funciona como un termómetro del humor social y plantea un interrogante central para el oficialismo: cuánto tiempo puede sostenerse el respaldo político si la situación económica no mejora en el corto plazo.
El trabajo también explora el trasfondo cultural del debate político. Al pedir a los encuestados que definan en una sola palabra conceptos como liberalismo y progresismo, aparecen niveles relevantes de indefinición —8,9% y 13,9% respectivamente—, lo que sugiere que buena parte de la sociedad todavía procesa el significado real de las identidades ideológicas que dominan la discusión pública.
El panorama que deja la encuesta es el de una Argentina atravesada por dos dinámicas simultáneas: una política rígidamente dividida y una sociedad que empieza a mostrar señales claras de cansancio económico. En ese equilibrio inestable se juega, según el informe, la evolución del escenario político en los próximos meses, donde la economía vuelve a aparecer como el factor decisivo para sostener —o erosionar— el respaldo social al rumbo del gobierno.