19 de mayo de 2026
SIN ACUERDO
El Municipio trabó la licitación del transporte en Comodoro y analiza alternativas
La adjudicación a la empresa MR quedó frenada por falta de documentación vinculada a las unidades que debía incorporar al servicio. La rigidez en los plazos y exigencias administrativas fue lo que truncó las negociaciones

La licitación del transporte público de pasajeros en Comodoro Rivadavia quedó oficialmente caída este lunes luego de que el Municipio decidiera no avanzar con la firma del contrato con la empresa adjudicataria MR por incumplimientos documentales vinculados a la presentación de los colectivos que debían incorporarse al servicio.
El conflicto se produjo cuando ambas partes se preparaban para rubricar el acuerdo definitivo. Según informó el Ejecutivo municipal, la empresa no acreditó la titularidad ni los derechos de uso de las unidades afectadas al servicio, una condición considerada “excluyente” dentro del pliego licitatorio.
La situación abrió un nuevo escenario de incertidumbre sobre la continuidad del servicio urbano, a pocos días del vencimiento de la actual concesión de Patagonia Argentina, previsto para el 31 de mayo. Frente a ese panorama, el Municipio ya evalúa avanzar con una prórroga de emergencia mientras analiza cómo encarar un nuevo proceso licitatorio.
Detrás de la caída del proceso también quedó expuesta la tensión entre el Municipio y la empresa adjudicataria por los tiempos y requisitos administrativos exigidos para cerrar el contrato. Desde MR sostenían que la radicación y patentamiento definitivo de los colectivos iba a concretarse una vez firmado el acuerdo y con la certeza de operar efectivamente en la ciudad.
La firma había presentado facturas de compra y documentación emitida por la fábrica con las unidades identificadas y asignadas para Comodoro, pero el Ejecutivo local mantuvo una interpretación estricta del pliego y exigió la totalidad de los títulos de propiedad o permisos de uso antes de avanzar con la firma.
Ese punto terminó bloqueando definitivamente la adjudicación, pese a que durante las últimas semanas ambas partes habían negociado otras condiciones contractuales vinculadas al valor por kilómetro recorrido y el esquema operativo del servicio.
La decisión municipal generó cuestionamientos por el manejo del proceso y por la falta de margen otorgado para subsanar aspectos formales en un servicio considerado esencial para la ciudad. La rigidez en los tiempos administrativos y en la interpretación de los requisitos terminó dejando nuevamente al sistema de transporte en una situación provisoria, sin certezas sobre quién operará el servicio en las próximas semanas.
En paralelo, crece la posibilidad de que el conflicto derive en una disputa judicial entre la empresa y el Municipio, mientras continúan las negociaciones contrarreloj para evitar una interrupción del transporte urbano.
Desde el Ejecutivo local defendieron la decisión y argumentaron que las exigencias estaban previstas expresamente en el pliego licitatorio. Además de la documentación sobre las unidades, señalaron que faltaban garantías de concesión, pólizas de seguro, contratos con ART y declaraciones vinculadas a la absorción del personal de la concesionaria saliente.
Con el proceso licitatorio frustrado, el Municipio deberá definir ahora si avanza con una contratación transitoria o si extiende el vínculo con Patagonia Argentina hasta que pueda convocarse una nueva licitación.