BAJO LA LUPA
09/08
Dieta cetogénica, bajar de peso a qué costo
¿La efectividad de una dieta se mide por su resultado en kilos bajados? ¿O debe ser una síntesis entre bajar de peso y mejorar la salud? Esta propuesta suma amores y odios por igual y en La Tecla te contamos todos los detalles para que saques tus conclusiones.
Disminuir el consumo de alimentos procesados es saludable para cualquier persona, y es la premisa que generaría consenso de cualquier nutricionista sobre la dieta cetogénica o keto, pero el resto de sus afirmaciones presenta algunos problemas para considerarla recomendable.

El nombre de la dieta proviene de cetosis que es un proceso del metabolismo en el que las grasas almacenadas se descomponen para producir energía. Esto sucede cuando existe un acceso limitado a la glucosa (azúcar en la sangre), la fuente preferida de combustible para las células del cuerpo. Este es el argumento en el que se basa esta dieta para reducir cualquier tipo de azúcar a su mínima expresión, lo mismo con los carbohidratos y aumentar, en cambio, el consumo de proteína animal, para que el organismo queme lípidos al no tener otra fuente de energía.

Para adelgazar resulta efectiva, y hay varios casos famosos que dan cuenta de su potencial para bajar de peso en unos veinte días y así, calmar la ansiedad que generan los “kilos de más”; pero la pregunta que se omite es ¿Cómo afecta la salud? Lo ideal es comenzar un plan alimenticio con acompañamiento de especialistas, pero al haber acceso a tutoriales, influencers, portales que enseñan a poner en práctica esta dieta “mágica”, se convierte en una fuerte tentación.

Como es una rutina que propone aumentar el consumo de proteína animal resulta peligroso, poca gente es consciente del estado de su organismo al comenzar una dieta y, es sumamente importante conocer los niveles de colesterol en la sangre, el ácido úrico, los valores hepáticos. Un incremento abusivo de proteína animal sin control puede ser efectivo para adelgazar al corto plazo, pero, al mismo tiempo, provocar daños graves en la salud.

Otra de las recomendaciones peligrosas es la disminución de carbohidratos, que está bien cuando se refiere a alimentos procesados como panes, galletas, snacks y golosinas, pero existen otras alternativas de este grupo alimenticio que son fundamentales para sostener un estado vital y enérgico. Esto explica por qué al comenzar la dieta keto de manera estricta se empieza a sentir un estado gripal conocido justamente como “gripe keto” que incluye nausea, dolor de estómago, mareos o confusión y diarrea o estreñimiento.

Sin embargo, detrás de cualquier tendencia de consumo masivo se mueve el interés empresarial, esta podría ser una iniciativa surgida de promotores de la industria cárnica o láctea para volver el interés a su oferta, de hecho, en Estados Unidos ya existe una línea de productos bajo la denominación Keto y Wal-Mart tiene listas de compras de Keto que publica en su sitio web.