27 de febrero de 2019
NEUQUEN
Recta final de campaña: Chicanas y cruces políticos para sumar los últimos porotos
Las elecciones del 10 de marzo están a la vuelta de la esquina, por lo que en estos últimos días se incrementarán las declaraciones cruzadas e intentos de embarrar la cancha. Oficialistas y opositores, ninguno queda exento de la guerra discursiva

Siempre que se transita una previa electoral, el clima político se enrarece y florecen las tensiones. Pero además, las elecciones provinciales de este año en Neuquén asoman como las más parejas de los últimos tiempos, con una posibilidad real de que el Movimiento Popular Neuquino pierda una elección luego de casi 60 años de gobierno. En este sentido, la campaña está en su pico máximo y ninguno de los participantes quiere perder terreno.
En este sentido, las principales armas de uno y otro difieren en su génesis, pero en la práctica son similares: chicanas, pases de factura y la intención de demonizar al otro. Por caso, el Gobernador Omar Gutiérrez hace foco en la matriz provincial del MPN y tilda a sus rivales de poco menos que marionetas de dirigentes nacionales. Esa es y será su jugada, con algunas fichas puestas también en el miedo al cambio del electorado.
En tanto, los candidatos opositores con chances concretas (Horacio “Pechi” Quiroga por Cambiemos y Ramón Rioseco de Unidad Ciudadana Frente Neuquino) apuestan a un “modelo vencido” y claro, apuntan los cañones al poyo nacional y un cambio de paradigma en la concepción de lo provincial y en el modo de administrar la provincia. Sin embargo, difieren en el modo de apuntar en sus campañas.
Quiroga, como fiel representante de Cambiemos, apuesta a la imagen e intenta acoplarse a la estirpe de cuadros importantes de la alianza macrista tales como la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal (con quien se mostró hace poco). De allí que su discurso se oriente al “fin de las mafias” y el de una nueva manera de hacer política. Un tenor bien del perfil de la huestes del Presidente Mauricio Macri.
Por último, Rioseco está decididamente ajustando su discurso a imagen y semejanza del semblante kirchnerista. Poniendo la lupa en la importancia de un cambio de rumbo y prioridades en la provincia, con diversificación de la producción, despegándose del modelo petrolero y haciendo hincapié en pilares básicos como salud y educación.
Luego, serán los neuquinos de a pie los que determinen la suerte de los candidatos. Y si bien no basarán su decisión solo en declaraciones mediáticas o spots de campaña, el marketing y la campaña electoral juegan un papel muy importante en la definición de la elección. Por ahora, se impone la paridad. Habrá que ver qué estrategia rinde más frutos en los últimos metros de la recta final a las urnas