La Tecla Patagonia
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"Por fin me voy a librar. Te voy a sacar la careta. Te respeté mucho tiempo. Lloré y callé. Lamento todo lo que va a suceder después, no por vos, sino por toda la gente que realmente te quiere y por todos los que creen que sos una gran persona, sobre todo tres que te 'admiran'.Pero al psicópata, violento, drogadicto, y puedo seguir, alguien lo tiene que parar”, decía el posteo que apareció esta madrugada en las historia de Instagram de Sabrina Rojas. Horas más tarde, la modelo denunció que fue hackeada y aseguró que con su marido, Luciano Castro, la relación está muy bien.
Si bien los escritos de la actriz fueron rotundamente desmentidos, el galán tomó una importante determinación. En horas del mediodía, resolvió cerrar su cuenta y desaparecer de esta manera de las redes sociales.
Las dudas crecen porque según explicaron expertos, si un perfil de Facebook o Instagram es "robado", se tardan varias horas en recuperarlo. Por lo que trascendió, la pareja, rescató en pocos minutos las cuentas.
Por su parte, el periodista Ángel de Brito opinó del tema y confesó que llamó por teléfono al matrimonio pero que no recibió respuestas sobre el hecho. Asimismo, ninguno de los dos protagonistas salió a hablar en los medios de comunicación sino que en pocas líneas manifestaron que la presunta denuncia era mentira.