11 de septiembre de 2026
ESTRATEGIAS
El gobierno santacruceño apunta a impulsar nuevos mercados y fomentar Pymes
El Gobierno de Santa Cruz busca fortalecer su vínculo con el sector privado mientras prepara una agenda de reclamos ante Nación. La estrategia combina asistencia a pymes, apertura de mercados y medidas que, según la Provincia, complican la actividad comercial

Santa Cruz empieza a mover una agenda propia para apuntalar a sus pymes y, al mismo tiempo, llevar a Nación una serie de planteos vinculados con las dificultades que atraviesa el sector privado. La estrategia combina gestión comercial, búsqueda de nuevos mercados y reclamos por medidas nacionales que impactan sobre las empresas.
En ese marco, la Provincia incorporó por primera vez un representante técnico en la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE). La designación de Mariano Mosquera, director provincial de Comercio Exterior, apunta a que las empresas santacruceñas tengan acompañamiento para avanzar en operaciones comerciales fuera de la provincia y del país.
La política también contempla una articulación con otras jurisdicciones patagónicas. La idea es generar acuerdos que permitan reunir volúmenes de producción y mejorar las posibilidades de negociación frente a compradores internacionales, especialmente para aquellas pymes que por sí solas no cuentan con la escala necesaria.
En paralelo, el Gobierno provincial busca fortalecer la identidad de sus productos a través de “Raíces Santacruceñas”, un programa que apunta a ordenar, regularizar y promocionar la producción local. La iniciativa también funciona como una herramienta para ampliar la presencia de productos santacruceños en otros mercados.
Pero la agenda no se limita a la promoción. Entre el 23 y el 26 de septiembre, la Provincia participará en Santiago del Estero de una reunión de los consejos federales de Comercio Interior y Defensa del Consumidor, donde llevará planteos directamente vinculados con la política económica nacional.
Entre los reclamos aparecen los embargos de ARCA que afectan a pequeñas y medianas empresas y el pedido de precisiones sobre el traspaso del Instituto Nacional de Alimentos al SENASA. Desde Santa Cruz advierten que estas modificaciones pueden generar nuevas dificultades para la habilitación y certificación de productos.
De esta manera, la Provincia intenta combinar una política de acompañamiento al entramado productivo con una posición más activa frente al Gobierno nacional. El objetivo es abrir puertas comerciales, pero también disputar condiciones y reclamar respuestas para un sector que considera clave para la economía provincial.