11 de septiembre de 2026
CHUBUT
Caso Aonikenk: la Justicia rechazó apartar a las fiscales y puso límites al equipo acusador
El juez O’Connor desestimó el pedido de la defensa para apartar a María Bottini y Cecilia Bagnato de la investigación por presuntas irregularidades en el manejo y registro contable de fondos de la mutual. También avaló la conformación del equipo fiscal

La investigación por las presuntas irregularidades en el manejo y registración de fondos de la mutual Aonikenk continuará con el mismo equipo fiscal. El juez Martín O’Connor rechazó el planteo presentado por las defensas para apartar a la fiscal María Bottini y a la procuradora de fiscalía Cecilia Bagnato, al considerar que los argumentos expuestos no alcanzaban para demostrar una falta de objetividad que justificara su separación del caso.
La resolución conocida esta semana estableció una diferencia entre los deberes que corresponden a un juez y los que recaen sobre los fiscales. Según el criterio adoptado por O’Connor, mientras el magistrado debe mantener una posición de imparcialidad como tercero neutral, el Ministerio Público Fiscal tiene el deber de actuar con objetividad, pero dentro de una función esencialmente acusatoria. Por eso, una postura firme durante una investigación no constituye por sí misma un motivo para apartar a un fiscal.
El magistrado señaló que la separación podría justificarse si se demostrara que la actuación de un integrante de la Fiscalía está motivada por enemistad, interés personal o algún otro elemento que comprometa su objetividad. En el planteo analizado, la defensa no habría logrado acreditar esas circunstancias. De esta manera, O’Connor sostuvo que el denominado “convencimiento acusatorio” resulta compatible con las funciones propias del Ministerio Público.
Bottini había rechazado los cuestionamientos y negó haber actuado con parcialidad. La fiscal interpretó el pedido de apartamiento como una forma de intimidación procesal y sostuvo que la firmeza de su posición frente a los hechos investigados forma parte de su responsabilidad dentro del proceso. El juez, al analizar ese planteo, concluyó que no se habían presentado elementos que permitieran sostener la existencia de una animosidad personal o de represalias contra los acusados.
La situación de Bagnato fue examinada de manera particular. La defensa había cuestionado, entre otras circunstancias, los contactos mantenidos por la funcionaria con personas damnificadas para convocarlas a prestar declaración. Para O’Connor, esas reuniones se encuentran comprendidas dentro de las tareas investigativas que puede desarrollar el Ministerio Público y no constituyen, por sí mismas, una demostración de parcialidad.
La resolución también abordó la conformación del equipo que interviene en la causa. El procurador general Jorge Luis Miquelarena ya había rechazado previamente el apartamiento de Bottini y Bagnato y había dispuesto ampliar el grupo de fiscales a partir de la complejidad de la investigación y de la repercusión pública que adquirió el expediente.
La defensa había cuestionado esa ampliación bajo el argumento de que podía producir una afectación al principio de “igualdad de armas”, al existir un equipo del Ministerio Público más numeroso que el de las defensas técnicas. O’Connor no hizo lugar a ese planteo y consideró válida la facultad de la Procuración para conformar equipos de trabajo en investigaciones de determinada complejidad.
Dentro de esa estructura fueron incorporados los fiscales jefe Alex Williams y Omar Rodríguez. El juez valoró además que se trata de funcionarios del mismo rango que Bottini y consideró que su participación no supone una pérdida de objetividad, sino que puede contribuir a reforzar las garantías sobre el funcionamiento del equipo encargado de la acusación.
Sin embargo, el magistrado sí estableció un límite para la etapa de debate. Dispuso que dentro del recinto solamente podrán hacer uso de la palabra de manera simultánea dos representantes del Ministerio Público Fiscal. La medida apunta a evitar que la cantidad de integrantes del equipo acusador genere una asimetría frente a las defensas durante el desarrollo de las audiencias.
Con la resolución, el expediente queda encaminado hacia la audiencia preliminar, una instancia en la que se definirán cuestiones vinculadas con la preparación del eventual debate oral. El rechazo de los pedidos de apartamiento mantiene a Bottini y Bagnato al frente de la investigación y deja vigente la estructura fiscal definida por la Procuración.
Las defensas, de todos modos, dejaron planteada su disconformidad y realizaron reserva del Caso Federal. Esa decisión mantiene abierta la posibilidad de que los cuestionamientos sean llevados a una instancia superior, mientras el proceso continúa con la mira puesta en las próximas etapas judiciales.