Neuquén refuerza a Cormine con $354 millones y busca reactivar Andacollo
El gobierno provincial otorgó un nuevo aporte a Cormine para sostener su funcionamiento, en un contexto marcado por la quiebra de la concesionaria del yacimiento de Andacollo y el avance hacia una nueva licitación que busca reactivar la producción

El Ejecutivo provincial dispuso una asistencia financiera superior a los $354 millones para la Corporación Minera del Neuquén (Cormine), con el objetivo de cubrir sus gastos operativos entre abril y junio de este año. La medida se inscribe en una estrategia más amplia que busca fortalecer el rol de la empresa estatal en un momento clave para la minería neuquina.
El decreto, firmado por el gobernador Rolando Figueroa, se suma a otro aporte otorgado durante el primer trimestre, consolidando un esquema de respaldo sostenido a la compañía. En total, la asistencia en lo que va de 2026 supera los $660 millones.
Más allá del sostenimiento operativo, la decisión cobra especial relevancia en el contexto del proyecto minero de Andacollo, uno de los activos más importantes de la provincia. Cormine mantiene el pago de salarios de los trabajadores vinculados al yacimiento, tras los acuerdos alcanzados luego de la salida de la anterior concesionaria.
El escenario cambió recientemente tras la quiebra de la empresa Trident Southern Explorations, que tenía a su cargo la explotación del yacimiento. La resolución judicial no solo cerró una etapa de más de cinco años de conflictos, sino que también habilitó formalmente a la provincia a avanzar con un nuevo proceso licitatorio.
En ese marco, el gobierno neuquino ya trabaja en los pliegos para una nueva concesión, con requisitos más exigentes en materia técnica, financiera y ambiental. El objetivo es atraer inversores con mayor respaldo y evitar los problemas que llevaron a la paralización de la mina, que permanece inactiva desde 2020 pese a que solo se habría explotado una porción menor de su potencial.
La asistencia a Cormine también se vincula con una agenda más amplia de reformas que impulsa la gestión provincial. Entre ellas, se destaca la intención de transformar la empresa en una sociedad anónima para dotarla de mayor flexibilidad operativa y capacidad de asociación con privados, además de la elaboración de un nuevo Código de Procedimiento Minero.
En este esquema, Andacollo aparece como un proyecto testigo. Su reactivación no solo es clave por el potencial productivo del yacimiento, sino también por su impacto en el empleo y en la economía del norte neuquino.
A la par, la provincia busca ampliar el alcance de la actividad minera, con iniciativas vinculadas a recursos estratégicos como litio, uranio y geotermia, en línea con la creciente demanda global de minerales asociados a la transición energética.
Así, el refuerzo financiero a Cormine no solo apunta a sostener su funcionamiento inmediato, sino también a posicionarla como un actor central en una nueva etapa de la minería en Neuquén, donde el Estado busca tener un rol más activo tanto en el control como en el desarrollo de los proyectos.