6 de abril de 2026
CONSUMO MODERADO
Pascuas en la Patagonia: más turistas, pero con estadías más cortas y gasto contenido
El fin de semana largo de Semana Santa movilizó a millones de viajeros en todo el país y mostró buen nivel de actividad en las provincias patagónicas, aunque con un perfil más austero y escapadas breves que marcaron el ritmo turístico

El fin de semana largo de Semana Santa dejó un balance positivo en términos de movimiento turístico, aunque con señales claras de un cambio en los hábitos de consumo. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), más de 2,8 millones de personas se movilizaron en todo el país, generando un impacto económico de más de $808.000 millones.
El dato central es que, si bien creció la cantidad de viajeros respecto al año anterior, el gasto real cayó de manera significativa. El turista promedio redujo su presupuesto diario y acortó la duración de las estadías, en un contexto donde el costo del transporte y la situación económica condicionaron las decisiones.
Ese comportamiento también se reflejó en la Patagonia, donde destinos de Chubut, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz registraron un buen nivel de ocupación y circulación, sostenido en gran medida por el turismo interno y las escapadas de corta duración.
En Chubut, la actividad se distribuyó en distintos puntos del territorio con la naturaleza como principal atractivo. Puerto Madryn volvió a concentrar gran parte del movimiento con propuestas tradicionales como el Vía Crucis Submarino, mientras que en la costa se destacaron experiencias vinculadas a la fauna marina. La cordillera también tuvo protagonismo, con localidades como Esquel y Lago Puelo impulsadas por ferias, festivales y actividades al aire libre.
En Neuquén, el componente religioso marcó el pulso en Junín de los Andes, uno de los epicentros de la fecha en la región, con celebraciones litúrgicas y peregrinaciones. A eso se sumaron destinos consolidados como San Martín de los Andes y Villa La Angostura, que combinaron propuestas recreativas, gastronómicas y eventos temáticos.
Río Negro mostró una de las ofertas más diversificadas, integrando cordillera, valle y costa. San Carlos de Bariloche volvió a posicionarse como uno de los polos más convocantes con la Fiesta Nacional del Chocolate, mientras que destinos como El Bolsón sumaron experiencias vinculadas a la producción regional y el turismo de naturaleza. En el Alto Valle y la costa atlántica, las propuestas giraron en torno a la gastronomía, el vino y actividades familiares.
En Santa Cruz, el movimiento se apoyó en sus principales destinos de naturaleza. El Calafate y el Glaciar Perito Moreno concentraron gran parte de la afluencia, junto con El Chaltén, que mantuvo su atractivo como capital del trekking. También hubo actividad en la costa y el norte provincial, con circuitos históricos y propuestas vinculadas a la fauna.
A nivel general, el informe de CAME describe un turista más prudente, que priorizó experiencias accesibles, redujo gastos y optó por viajes más cortos, con una estadía promedio de 2,6 noches. Este patrón se repitió en la Patagonia, donde la cercanía relativa entre destinos y la variedad de propuestas facilitaron las escapadas breves.
El balance deja así una doble lectura: por un lado, el volumen de turistas permitió sostener la actividad en fechas clave del calendario; por otro, la caída del gasto real y la reducción de la estadía marcan un cambio de tendencia que condiciona la rentabilidad del sector.