26 de marzo de 2026
SANTA CRUZ
Policías autoconvocados hicieron un acampe y amenazan con extender la huelga
Efectivos se instalaron en una protesta frente a la Jefatura en Río Gallegos tras demoras en reuniones con el Gobierno. Reclaman mejoras salariales y advierten por una posible medida de fuerza progresiva en toda la provincia

El conflicto policial en Santa Cruz escaló en las últimas horas con la instalación de un acampe frente a la Jefatura en Río Gallegos. La medida fue impulsada por efectivos autoconvocados, en medio de un creciente malestar por la falta de respuestas del Gobierno provincial a sus reclamos salariales.
La protesta se intensificó luego de reiteradas postergaciones en una reunión con el jefe de Gabinete, Pedro Luxen, que los efectivos consideraban clave para abrir una instancia de diálogo. Ante la falta de definiciones, el sector decidió avanzar con medidas de visibilización y no descarta profundizar el conflicto en los próximos días.
El reclamo tiene como eje central la cuestión salarial, pero también incluye la exigencia de mayor representación en las negociaciones, más allá de los canales institucionales actuales. En ese marco, los autoconvocados buscan ser reconocidos como interlocutores válidos en una eventual discusión paritaria.
Durante una asamblea, los efectivos resolvieron instalar una carpa frente a la sede policial, lo que marcó un punto de inflexión en el conflicto. Además, advirtieron que, si no hay respuestas concretas en el corto plazo, avanzarán con una medida de fuerza que podría iniciarse de manera inminente.
La posible huelga, según anticiparon, tendría un alcance progresivo: comenzaría en algunas dependencias y podría extenderse gradualmente a distintas localidades de la provincia, en función del nivel de adhesión que logre el reclamo.
El clima interno dentro de la fuerza es de fuerte malestar. La falta de definiciones oficiales y las sucesivas postergaciones en el diálogo alimentaron la desconfianza hacia las autoridades, en un contexto donde los efectivos consideran urgente una recomposición de sus ingresos.
A la par, también persisten tensiones vinculadas al temor a represalias dentro de la institución, aunque desde el sector aseguran que ese factor perdió peso frente al crecimiento del reclamo colectivo.
Con este escenario, el conflicto policial suma un nuevo capítulo en Santa Cruz y abre un frente de tensión para el Gobierno provincial, que enfrenta la presión de dar respuestas en medio de una posible escalada del reclamo en todo el territorio