La Tecla Patagonia
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El debut de Benjamín Vicuña como conductor en El Trece no pasó desapercibido y, lejos de generar entusiasmo, despertó fuertes críticas. Una de las más contundentes fue la de Ángel de Brito, quien no dudó en calificar como un fracaso la experiencia televisiva del actor chileno y marcó con dureza los motivos detrás del bajo rendimiento del ciclo.
Desde su mirada, el principal problema fue la elección de un formato “desgastado”, que ya había mostrado señales de agotamiento en la pantalla local. Para De Brito, apostar a una fórmula conocida sin renovación ni sorpresa fue un error clave que terminó jugando en contra del programa desde el primer día.
Además, el periodista puso el foco en la falta de experiencia de Vicuña como conductor. Si bien destacó su trayectoria como actor y su popularidad, sostuvo que eso no alcanza para sostener un envío diario ni para generar la dinámica que exige ese rol. En ese sentido, remarcó que no todos los nombres fuertes logran trasladar su carisma a la conducción televisiva.
Las críticas también incluyeron algunos momentos incómodos al aire que evidenciaron la falta de química con los participantes y el clima general del programa. Para De Brito, esos detalles terminaron de confirmar que la propuesta no estaba a la altura de las expectativas del canal.
Con este escenario, el ciclo quedó rápidamente bajo la lupa y su continuidad comenzó a ponerse en duda. La opinión de Ángel de Brito, filosa y sin rodeos, se sumó así a un diagnóstico que en la industria ya parecía claro: ni una figura reconocida ni una apuesta fuerte alcanzan cuando el contenido no logra renovarse ni conectar con la audiencia.