Los cambios en el Gabinete provincial reacomodan el tablero en la Legislatura
Pedro Luxen fue confirmado como próximo jefe de Gabinete de Claudio Vidal, por lo que dejará su banca y el bloque oficialista deberá reacomodarse. Cómo queda el escenario en la nueva Legislatura. ¿Vuelve a ganar terreno el vicegobernador, Leguizamón?
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El gobernador Claudio Vidal confirmó el regreso de Pedro Luxen al Ejecutivo provincial, esta vez como jefe de Gabinete. Luxen, actual diputado provincial por el bloque Por Santa Cruz y exministro de Gobierno, dejará su banca en la Legislatura para asumir el nuevo rol en los próximos días, una vez que se acepte formalmente su renuncia.
Este movimiento forma parte de una serie de ajustes en el equipo de gobierno, que incluye recientes designaciones en áreas como Economía y Trabajo (ver nota).El retorno de Luxen al Gabinete busca reforzar la estructura ejecutiva con su experiencia gremial y su lealtad histórica al gobernador, en un contexto de desafíos económicos y salariales que demandan mayor centralización de decisiones.
La salida de Luxen altera la dinámica interna del oficialismo en la Cámara de Diputados. Como figura influyente en el bloque Por Santa Cruz, su partida podría generar reacomodos en la cohesión del espacio, aunque la mayoría oficialista se mantiene intacta. Este cambio abre espacio para que entre un nuevo legislador, fortaleciendo potencialmente la representación del interior provincial.
El reemplazo en la banca sería Luis “Chino” Gallardo, referente del norte santacruceño y vinculado al mismo espacio político. Gallardo aportaría una mirada regional desde localidades como Pico Truncado o Las Heras, lo que podría equilibrar la influencia de figuras más concentradas en Río Gallegos y facilitar el tratamiento de temas clave como el presupuesto provincial o proyectos energéticos.
El regreso de Luxen al Ejecutivo revive preguntas sobre su vínculo con el vicegobernador Fabián Leguizamón, quien preside la Legislatura y mantuvo tensiones notorias con él durante 2025. En ese período, se evidenciaron disputas por el control del bloque oficialista, con sesiones conflictivas, acusaciones cruzadas y una “implosión” interna que requirió intervenciones públicas de unidad junto al gobernador para calmar las aguas.
Leguizamón había calificado previamente la llegada de Luxen a la Cámara como un “refuerzo” más que una imposición, pero las fricciones se manifestaron en desacuerdos operativos y en la coordinación legislativa.
Con Luxen ahora fuera de la Legislatura y en el Gabinete, se interpreta que esto podría aliviar presiones sobre Leguizamón, permitiéndole consolidar su liderazgo en la Cámara sin competencia directa. No obstante, persisten dudas sobre si las antiguas diferencias afectarán la fluidez entre Ejecutivo y Legislativo en debates sensibles.
El gobernador Vidal enfatizó la importancia de un equipo unificado para enfrentar los retos provinciales, sin referencias explícitas a las internas pasadas. La asunción de Luxen como jefe de Gabinete se espera sin mayores obstáculos, gracias a la mayoría oficialista, y marca una etapa de reordenamiento para la gestión, aunque con ecos de tensiones que podrían reaparecer según el desarrollo político.