INFORME
06/12/2020
Interrupción voluntaria del embarazo: la otra grieta
En la antesala de una nueva votación en el Congreso de la Nación del proyecto de Ley que busca legalizar el aborto, La Tecla Patagonia propone una mirada integral sobre el tema, con el aporte de los diputados y diputadas que se sumaron el año pasado a la Cámara Baja. El clima social reflejado en números y el análisis de especialistas
Por Sebastián Simonetti

En los últimos años, ganó terreno un debate que venía de tiempo atrás, con movimientos feministas abriéndose paso casi en soledad con una bandera que durante mucho tiempo fue tabú: aborto legal, seguro y gratuito. 

El recuerdo inmediato es el de la votación en el Congreso de la Nación en 2018, donde tras lograr media sanción en Diputados no logró repetir en el Senado y la Interrupción Voluntaria del Embarazo no pudo convertirse en ley. En aquel entonces el Presidente Mauricio Macri, si bien habilitó el debate, tenía una postura contraria al mismo. Hoy, el escenario es el opuesto.

Alberto Fernández impulsó el proyecto desde un primer momento, que se demoró en su presentación por la pandemia del coronavirus. En esta actitud del Ejecutivo nacional se renuevan las esperanzas de los sectores pro aborto, que ven una nueva -y firme-  oportunidad de convertir al aborto en ley.

En cualquier caso, no se puede soslayar que tanto en aquel entonces como ahora, la legalización del aborto cala muy hondo en la sociedad, con posturas marcadas y contrapuestas a lo largo y ancho del territorio nacional, con marchas y contra marchas. En la Patagonia, por supuesto, se repite esta confrontación entre verdes y celestes, con manifestaciones públicas de ambos lados en distintos puntos de las provincias del sur.

Un dato no menor es que el posicionamiento de uno y otro lado, no reconoce banderas partidarias, puesto que hay de unos y otros en ambos lados de la grieta, en lo que tiene que ver con Frente de Todos y Juntos por el Cambio, pero también hay diferencias dentro de los partidos provinciales. 

En este sentido y más allá de la votación en el Congreso de la Nación, La Tecla Patagonia propone una mirada transversal por las provincias del sur, que dentro de sus similitudes también presentan algunas particularidades. En todas hay voces a favor y en contra, pero en alguna esa paridad es más marcada. Lo mismo ocurre en el caso de las voluntades en la Cámara de Diputados, recinto por el que comenzará la votación y ya se lleva a cabo el debate. 


La grieta patagónica: entre la marea verde y la resistencia celeste



"En el 2018 era concejala y pensaba qué lindo poder estar ahí, en momentos históricos. Estamos generando un derecho más para las mujeres y personas gestantes. Es muy importante que toda persona con capacidad de gestar pueda acceder a un aborto. Tenemos una gran expectativa de que este año podamos tener la ley. Aparentemente están los números, incluso en el Senado. Esperemos tener esta ley que va a ser para todes", expresó la diputada del Frente de Todos, Ayelén Spósito, en diálogo con La Tecla Patagonia.

La legisladora electa en 2019, es además, médica. "En Río Negro tenemos interrupción legal del embarazo. En el hospital que trabaje todos estos años lo practicamos. Es esencial poder ofrecer hacer el aborto, darle la información y tener el equipo profesional para poder acompañar todo el proceso. Que la persona tenga la posibilidad de decidir si no se siente capacitada para gestar. Es un alivio saber que podés ofrecerlo en un hospital y que no van a tener que hacerlo de manera clandestina y luego volver con una complicación", contó.

Sobre la tensión en el debate, Spósito manifestó: "No hay que juzgar. No corresponde tildar de asesinos a quienes estamos a favor de la legalización del aborto. Hay un discurso de odio, escraches y persecución. Cuando se llega a ese extremo es porque no hay un argumento sólido para defender al no. Somos muy respetuosos de las diversas opiniones, pero cuando ya se habla de avalar algo que es clandestino...porque el aborto no sea legal, no se va a dejar de hacer. Vamos por eso entonces, que las mujeres puedan acceder a un aborto seguro, legal. No hay que mezclar la moral ni la religión".




Por el lado de los pañuelos celestes, uno de los referentes en la Patagonia y en especial en Neuquén es Francisco Sánchez. "Yo hablo siempre como católico, porque las personas no somos una cosa separada de la otra. Soy católico, de formación humanista. Pero es una formación que tenemos los argentinos en general. Nuestra cultura está sostenida por el catolicismo. Incluso está definido en la Constitución Nacional. Y uno de los valores centrales de esta fe sostiene la defensa del más débil, donde la vida es un valor fundamental. Desde ese punto siempre voy a estar en contra del aborto", recalcó el legislador a este medio.

En la misma sintonía, el dirigente del PRO puntualizó: "la ciencia establece que hay vida desde el momento de la concepción. Con lo cual, esa vida tiene que ser protegida por el Estado como cualquier otra. Más allá de eso, este proyecto en particular me parece extremadamente aberrante. un extremo de brutalidad. Por ejemplo que una chiquita de 13 años puede ir y practicarse un aborto acompañada quizás por la misma persona que la violó, sin la presencia de los padres. También contempla el aborto hasta el último día del embarazo. Prácticamente irrestricto, porque dice que es para proteger la salud de la mujer". 

En cuanto a lo sanitario, Sánchez fue tajante: "Desde el Estado hay que ver todas las cuestiones. Se ha dicho que este es un tema de salud pública. Y en realidad, no se sostiene de ninguna manera. Las muertes por aborto el año pasado en Argentina fueron 19. La mayor cantidad de muertes en Argentina son por cáncer. Pero también se murieron 400 mujeres de hambre. Si realmente importaran cuestiones de salud pública, no se estaría debatiendo el aborto. Es la menor causal de muertes en el país. No es un tema central".



También fue muy crítico de la iniciativa presentada: "Lo que no veo en este proyecto ni en ningún otro, es dónde está la salud de la mujer después de que aborta. Muchas mujeres después de abortar quedan con un trauma de por vida. Y por otra parte, dónde está el hombre. No puede estar afuera de este debate. Fue parte de ese vínculo y desaparece. Se lo salva de la responsabilidad, de la culpa. Es deshumanizar el acto. El proyecto es extremadamente machista y niega la existencia del hombre, en un acto que tiene un rol central. Los casos de violaciones son un extremo, la mayoría de la demanda de aborto son actos sexuales donde no ha habido la debida protección o cuidado".

Por último, el diputado planteó una discusión de fondo: "esta es una demanda de organizaciones internacionales, que funcionan como funcionaban las embajadas hasta mitad del siglo pasado. Hoy el mundo no se maneja solo con intereses de países. Las agendas de los grupos financieros o grandes empresas funcionan a través de las fundaciones. La fundación Huésped recibe muchísima plata de empresas fundamentalmente británicas o norteamericanas. Como también el caso de la empresa Human Rights, que no solo financian a políticas sino a otras fundaciones que llevan adelante el lobby. Pero también medios de comunicación, periodistas, que van generando un clima. Me parece importante que los argentinos tengamos una agenda propia. Estamos ante un problema enorme de soberanía nacional y ni siquiera lo estamos discutiendo, lo que me parece doblemente grave".





La palabra de los legisladores que debutan en la votación


"Se acerca el día del tratamiento de una de las leyes más importantes que vamos a votar en el Congreso: la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Tenemos que entender que esta ley significa salud pública y respeto por la decisión del cuerpo de las mujeres y personas gestantes. Este debate no tiene que ver con la religión, ni con la moral ni con las creencias personales. Tiene que ver con una deuda de la democracia con el respeto por la decisión de las mujeres sobre su proyecto de vida. Que puedan decidir cómo y cuándo maternar. Que dejen de morir mujeres y niñas gestantes por no tener posibilidades de hacer un aborto seguro y gratuito", remarcó a este medio la diputada chubutense Estela Hernández.

Además, la dirigente peronista expresó: Creo que todo esto tiene que estar acompañado por políticas de prevención adecuadas para evitar llegar a este punto y en esto el Estado también está presente con el proyecto de ley de los 1000 días, que habla de la ayuda y protección a esas mujeres vulnerables que quieran seguir adelante con el embarazo.

Por último, se refirió al próximo 10 de diciembre, fecha en que se realizará la votación por el aborto legal seguro y gratuito: "Creo que va a ser un día histórico de otorgamientos de derechos. Y será Ley".





"El proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que se va a tratar el 10 de diciembre pone en foco un problema muy importante de salud pública en la Argentina. El aborto es una realidad clandestina. Entre 400 y 600 mujeres abortan por año en el país. El riesgo y el impacto en el sistema sanitario es muy fuerte. Visibilizarlo permite contar con estadísticas certeras; abordar desde una perspectiva integral: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto seguro y gratuito para morigerar el impacto sanitario de una decisión dura y que implica acompañamiento también de distintos ámbitos. Por eso se complementa con la Ley de los 1000 días, para que la maternidad sea deseada, sea una opción y una elección", manifestó a este medio el diputado neuquino Carlos Alberto Vivero. 

Asimismo, el legislador de Kolina agregó: "Al no afectar la definición sobre las convicción lo que queda planteado es que con la ley se da un paso importante en la construcción de ciudadanía. Obviamente es un debate muy profundo, porque siempre está atravesado por cuestiones morales, religiosas. Pero el proyecto hace foco principalmente en la cuestión sanitaria y en la despenalización. Además incorpora la objeción de conciencia. Aquel profesional que no quiera llevar adelante la práctica puede hacerlo, lo que no puede hacer es obstaculizar la información y el traspaso inmediato a otro profesional".

Por último, Vivero hizo hincapié en la decisión política del Presidente. "En 2018 Macri también la impulsó, pero la impulsó por un lado y la frenó por el otro, algo muy hipócrita de su parte. En este caso, la decisión de Fernández es genuina, sin especulaciones. En las comisiones y todo el proceso previo ha tenido un grado importante de madurez política. Recoger la demanda de la soberanía, discutirla y transformarla o no en ley era un paso muy necesario y demuestra que es posible discutir todos los temas y no en un ámbito de tanta beligerancia y violencia como parece algunos sectores quisieran plantearlo", sentenció.



Por su parte, el neuquino Guillermo Carnaghi subrayó a este medio que "en primera instancia, entiendo a la legalización del aborto como un tema de salud pública. Ante un embarazo, el Estado tiene que garantizar el acceso al sistema de salud a todas las mujeres, tanto a las que desean continuarlo como a las que deciden interrumpirlo. Por eso el gobierno nacional manda simultáneamente al congreso las leyes de interrupción legal del embarazo y de atención y cuidado de la salud durante el embarazo y la primera infancia". 

Agregó: "Se trata de generar un marco de atención integral y universal para las personas gestantes y la primera infancia. Es una decisión de política pública que formaba parte del compromiso electoral del Frente de Todos  y que fue anunciada por el presidente Alberto Fernández en su primer discurso ante el Congreso. A nivel provincial esta postura de nuestro espacio no es nueva. Durante el debate que se dio en el 2018,  en la Legislatura de Neuquén impulsamos desde el bloque que yo presidía una declaración de apoyo a la sanción de la ley, que fue aprobada por mayoría".

"La prohibición del aborto en Argentina ya aparece en el primer código penal en 1886. Después de más de 130 años sabemos bien que la penalización no elimina los abortos, sino que los convierte en prácticas clandestinas que ponen en riesgo la salud y en algunos casos la vida de las mujeres. La clandestinidad, además, refuerza las desigualdades, porque sin acceso a la salud pública quienes corren mayores riesgos son las mujeres pobres. De modo que lo primero que hay que señalar es que la legalización es un acto de justicia social que permite a todas las mujeres acceder a los servicios de salud", finalizó Carnaghi.





Un tema que divide las aguas en la sociedad

Está claro que el debate sobre el aborto calienta el clima social con opiniones bien encontradas e irreconciliables por momentos. Esta discusión es transversal a lo largo y ancho del país. Pero en cada territorio esa discusión es diferente. Mientras en varias provincias del norte el rechazo es muy superior al apoyo, en la Patagonia hay mejor predisposición para que el proyecto salga. Al menos esa relación se ve en los números de diputados sureños que votarán a favor de la iniciativa, que son la gran mayoría. 

En lo que tiene que ver con el consenso social, esa es arena de otro costal. "En nuestro último sondeo rápido en la provincia de Río Negro le pedimos a la gente que nos manifieste su posición respecto del proyecto de despenalización del aborto recientemente presentado por el gobierno nacional, y las respuestas fueron un 50% a favor, un 39% en contra y un 11% se ubicaron entre los que no tienen posición tomada", apuntó en diálogo con La Tecla Patagonia el consultor político Pablo Gustavo Díaz.

En la misma sintonía, el analista remarcó: "cruzando ese dato con la afinidad ideológica del encuestado vemos que entre los votantes del Frente de Todos la aceptación es mayor, 59%  favor, 34% en contra y 7% sin posición definida; mientras que entre los que votaron al Juntos por el Cambio la posición fue 49% en contra, 40% a favor y 11% sin posición definida. Los votantes de Juntos Somos Río Negro se repartieron 45%  favor, 40 en contra y 15% sin posición tomada".

En tanto, Díaz manifestó: "Lo curioso de esta situación que se presenta hoy es que los 5 diputados nacionales que representan a esos 3 principales partidos políticos rionegrinos, ya manifestaron públicamente su apoyo al proyecto, asumiendo la representación de la mitad de los rionegrinos que desean que esa ley sea aprobada, y dejando vacante, huérfano de representación de la otra mitad. Un dato muy curioso porque en política no existen los espacios vacíos. Alguien siempre los ocupa".



Según el último estudio de DC Consultores en exclusiva para este medio, a través de una muestra de 923 casos relevados entre el 3 y el 5 de noviembre, la mayor parte de los patagónicos se oponen al proyecto de legalización del aborto. El informe arrojó que un 51,3% está en desacuerdo, mientras que el 40,9% está a favor. El dato es que hay un 7,8% que se mantiene al margen porque desconoce la iniciativa.

Asimismo, es interesante el desglose que propone la consultora respecto de situaciones en las que fundamentan su rechazo o aceptación al proyecto. Entre los detractores, un 64,5% se manifestó en desacuerdo con que la mujer decida abortar, por cualquier motivo. Incluso más de un 20% se opone ante un caso de violación. Por el lado de los verdes, casi un 40% está de acuerdo con que la mujer decida hacerse un aborto por cualquier motivo, mientras que un 23% apoya la decisión en caso de violación y poco más del 21% si corre en riesgo su vida.






El último de los apartados pero no menos importante es el que tiene que ver con la valoración de la población general respecto de las posiciones que adoptan los diputados y diputadas a la hora de emitir su voto. Allí, una abrumadora mayoría (más del 55%) considera que lo hacen por especulación electoral. Apenas poco más del 26% de los encuestados le da crédito a los legisladores de tomar la decisión por convicciones personales.




Las voluntades en números: el poroteo en el sur


En la última intentona por convertir en Ley el aborto seguro y gratuito, el Congreso de la Nación tenía una composición diferente. Si bien muchos de los que votaron en aquel entonces hoy siguen ocupando su banca, hay un puñado de nuevos legisladores oriundos del sur en los que estará puesto el foco en los próximos días. 

En el caso de Río Negro, se da la particularidad que cuatro de los cinco representantes en la Cámara Baja son distintos respecto de aquel 2018: Martín Soria, Susana Landriscini (Frente de Todos) y Luis Di Giácomo (Juntos Somos Río Negro) fueron electos en 2019, mientras que Ayelén Spósito (FdT) reemplazó a María Eugenia Soria, quien asumió la intendencia de General Roca. Solo Lorena Matzen (Juntos por el Cambio) repite. En el poroteo, todos votarán a favor, al igual que lo que ocurrió en la anterior votación.

Neuquén es a todas luces la provincia que presenta más paridad. Hasta en el mano a mano en Diputados, son más los votos negativos: Francisco Sánchez y David Schlereth de Juntos por el Cambio y Alma "Chani" Sapag. Solo Guillermo Carnaghi y Carlos Alberto Vivero votarán a favor. También es la provincia donde el movimiento "pro vida" se manifiesta con más fuerza. 

En Chubut, se especula con que de los cinco legisladores, cuatro votarán a favor. La única confirmada como negativo es Rosa Muñoz, de Chubut al Frente. Gustavo Menna (JxC), Estela Hernández y Santiago Igon (FdT) votarán a favor. Ignacio Torres todavía no se expresó públicamente sobre el tema, pero se espera que su voto sea favorable.

En el caso de Santa Cruz, la votación del 2018 encontró cierta paridad. En aquel entonces, el legislador por el Frente para la Victoria Máximo Kirchner votó de manera afirmativa, al igual que su par de bancada Juan Vázquez y la diputada por Cambiemos Roxana Reyes. Por el contrario, Antonio Carambia y Nadia Ricci, ambos por Cambiemos, lo hicieron de manera negativa. Hoy, Kirchner y Ricci ya no están, su lugar es ocupado por dos peronistas: Pablo González y Paola Vessvessian, que presume votarán a favor. El dato es que desde los celestes de Juntos por el Cambio creen que Carambia podría cambiar su voto.