SANTA CRUZ
03/12/2020
Fin de año caliente: Municipios en ebullición
Las localidades de Las Heras y 28 de noviembre viven horas de tensión. Crisis política, desorden social e instituciones cuestionadas arrinconan a los Intendentes y ponen en duda su continuidad. Qué hay detrás de esos escenarios, quienes ganan y cuáles son los perdedores.

Por Alejandro De Angelis 

Como cada fin de año, se acercan las fiestas y sube la tensión en los Municipios. El pago de aguinaldo y la posibilidad de otorgar bonos, así como también el vencimiento de muchos contratos, pone a los Intendentes ante el desafío de lograr un equilibrio entre el gasto público y la necesidad de los trabajadores. Este 2020, la pandemia y su consecuente crisis, trajo consigo una complicación extra.

En ese escenario, Santa Cruz presenta dos focos de conflicto que, más allá del análisis social y coyuntural, traen consigo también una lectura política. Se trata de las localidades de 28 de noviembre y Las Heras, donde las últimas semanas hubo diferentes situaciones que pusieron en peligro la gobernabilidad de los Ejecutivos locales y merecieron la intervención de la Provincia. Si bien comparten el clima de ebullición, en ambos casos el diagnóstico es distinto.

Arde la Cuenca

En la pequeña localidad de 28 de noviembre lo que hay, a esta altura, es una crisis de institucionalidad. Dicho escenario tiene algunos factores que lo explican. Una gestión nueva y sin una gran base de sustentación, una fuerte interna política dentro del sello, y algunos errores del intendente Fernando Españón, que lo llevaron a quedar expuesto a una posible suspensión y posterior destitución.

A principios de año, Españón encarnaba una las figuras de la renovación en la política santacruceña. Un dirigente joven, vinculado al mundo del petróleo, que venía a destronar a una gestión de largos años en el poder en la localidad de la Cuenca santacruceña, la del hoy diputado provincial Hugo Garay. Sin embargo, esa promesa inicial de nuevos aires se fue desdibujando.

A los desmanejos y desatinos de la gestión del Intendente, se sumó la interna del Frente de Todos. Españón es hombre del dirigente petrolero Claudio Vidal, enfrentado con el Gobierno provincial pese a formar parte del mismo espacio. Esa disputa interna fue la que no pudo manejar el Jefe comunal, que se quedó sin concejales que le reporten y protejan ante eventuales embestidas en el Deliberante.

Fuentes del oficialismo provincial consultadas por La Tecla Patagonia aseguran que el inicio de la crisis data de marzo de este año, cuando el Ejecutivo municipal promovió un incremento de sueldos para la planta política del 100%. Además, marcan su destrato a los ediles “cajoneando ordenanzas” y el nombramiento de personas de su entorno íntimo en lugares clave.

Desde el partido SER su titular, Claudio Vidal, apunta todos los cañones a la interna política. "Esta gestión todavía no tiene el tiempo necesario para demostrar que los cambios se tienen que comenzar a ver y que va a ser difícil. Hay gente que no entiende que la política necesita una transformación, hay un sector que no entiende que perdió las elecciones en la localidad y están operando para perjudicar", dijo el dirigente petrolero.

En la misma línea se manifestó Españón, que lo consideró “un ataque a la institución” y dejó entrever que “un sector del peronismo está detrás del conflicto en 28 de Noviembre”, en clara alusión al espacio que comanda Garay, hasta ahora en silencio aunque nunca inactivo.

Es un hecho “inédito” asegura un dirigente de la Cuenca carbonífera y revela que “no es común” ver al peronismo santacruceño tan unido en contra de una gestión “del palo”. Por tal motivo, lo atribuyen a la incapacidad de Españón de gestionar. “Creyó que era fácil”, dice y su mirada se replica en la mayoría de los involucrados.

Por estas horas, el Intendente de 28 de noviembre juega sus últimas fichas para permanecer en el cargo. En los últimos días el Concejo Deliberante votó por unanimidad su suspensión, que deberá ser definida por el Tribunal Superior de Justicia. El representante legal de Españón, Carlos Muriete, desestimó lo votado por el Deliberante y consideró que “esta suspensión no existe es arbitraria e inventada por ellos. Solo existe como un acto anti democrático y desestabilizador”.

Más allá de la resolución del hecho, hay un dato que es insoslayable, y es la crisis política que afronta el Jefe comunal, que deberá resolver en lo inmediato si no quiere, tarde o temprano, perder el control del Municipio.  

Las Heras, el último bastión

De las localidades más grandes, Las Heras es el último bastión que le quedó a la oposición para mostrar algo de pluralidad en las conducciones comunales. El híbrido José María Carambia, criado en el peronismo, aliado al macrismo y hoy más vecinalista que nunca, es una piedra en el zapato para el Gobierno provincial.

Antes mimado por la Nación y hoy a la deriva por no contar con un referente político claro, Carambia se encuentra en franco retroceso, con la misión de aguantar en el sillón hasta que escampe. En ese plan, aplicó un ajuste que derivó en la reducción su planta de personal municipal y en la suspensión de aumentos de salarios, que lo llevaron a un conflicto permanente con los trabajadores comunales.

Aún con una sólida base política local, el Intendente se dirime entre establecer nuevas alianzas que le permitan empoderar su gestión, o erigirse como el único opositor y emprender que quijotesca tarea de representar un espacio contrario al Gobierno provincial, que hoy se encuentra desparramado y sin conducción.

Uno de los puntos más álgidos de la discusión se dio esta semana, cuando la Policía de la Provincia reprimió a trabajadores municipales que se encontraban apostados frente al edificio del Concejo Deliberante local. El hecho mereció un fuerte repudio y, llamativamente, unió a las autoridades provinciales con las municipales. Carambia valoró la intervención de las fuerzas de seguridad ante una situación que se tornaba insostenible.

Otra vez, en Las Heras juega la interna del Frente de Todos y, otra vez, tiene como protagonista a Claudio Vidal que pisa fuerte en la localidad y cuenta entre sus filas con el diputado por el pueblo, Hernán Elorrieta. En un error no forzado, Vidal acusó públicamente a Carambia por la represión policial, algo que el Intendente rápidamente desactivó aclarando que la fuerza no respondía a su conducción sino al Ministerio de Seguridad santacruceño.

Un dirigente del kirchnerismo local fue crítico con uno y otro lado. “Dicen que quieren resolver el problema pero se fueron a reunir con la Gobernadora y no llevaron siquiera una planilla de Excel con los nombres de los empleados”, aseguró. La alusión es al encuentro entre la mandataria y el Secretario de Gobierno municipal, Mauricio Gómez. Ante la pregunta sobre la presencia de Carambia, el dirigente ironizó: “anda por las casas de los vecinos tomando mate”.

Las críticas también llegaron para el vidalismo y, puntualmente, a la falta de reacción de sus representantes en la localidad. Allí fue señalado Elorrieta como uno de los “lerdos”. “Presentó un proyecto de bono petrolero para que ingrese más dinero en las arcas municipales, está en otra sintonía”, aseguran desde el oficialismo provincial.

La UCR brilla por su ausencia. “Le hacen el vacío”, dice un dirigente radical alejado de la conducción del partido. Desde que Carambia decidió abandonar el espacio, y avalar la retirada de su hermano del bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados nacional, miran y se relamen ante cada crisis. “Y si el precio también lo paga el kirchnerismo, doble satisfacción”, aseguran.

Más allá de la conflictividad social, el escenario de pandemia que agrava cualquier discusión, y las disputas políticas hacia adentro y hacia afuera, la ebullición en los Municipios santacruceños genera un desgaste difícil de sobrellevar. La realidad apremia y exige un resolución inmediata.