REGION
16/09
Turismo: tras la crisis, la agenda del día después
Las pérdidas del sector turístico son incalculables. La extensión de la pandemia prolongó la agonía. En la Patagonia tienen una esperanza: el verano 2021. Cómo se preparan las provincias de la región para el desafío que se viene. La palabra de los Ministros
Por Alejandro De Angelis 

La temporada de invierno para el turismo en la Patagonia argentina está perdida. Es un hecho. Apenas quedan unos intentos de salvar algo de los ingresos con movimientos locales, que no mueven el amperímetro de la economía pero que sí alimentan a los actores del sector de una posible vuelta futura, no plena pero al menos paulatina.

La sangría fue tal, que no hubo asistencia de los Estados provinciales ni del Gobierno nacional que alcancen. Aunque nadie lo diga de manera oficial, a la crisis que todavía no encontró su fondo resistirán los más fuertes y claudicarán aquellos que no tiene recursos ni capital para afrontar el parate.



Las mayores esperanzas, aunque más por una expresión de deseo que por una constatación empírica, tienen que ver con la posibilidad de volver a la actividad con el fomento de turismo local en la temporada de verano, que para la región comienza en noviembre.

Sin embargo, el escenario epidemiológico actual aplaca cualquier atisbo de fe, con un pico sin techo en septiembre y el incremento de contagios en la región en aumento, sumado al riesgo del colapso sanitario tanto en Neuquén como Río Negro y Santa Cruz, provincias donde la ocupación de camas en terapia intensiva ronda el 90%.

Los números

En Neuquén unas 5.900 personas quedaron desvinculadas del sistema y poco más de 4.900 en Río Negro. Se trata en su mayoría de trabajadores estacionales, que eran contratados por los agentes de turismo para reemplazar su planta de personal en temporada alta. Los números de ambas provincias arrojan una reducción aproximada del 50% de los puestos laborales generados por el sector.

En cuanto a los números de las perdidas económicas, si bien no existe una cifra concreta del total de lo que el Turismo resignó por las medidas de aislamiento ante la pandemia del COVID19, existen algunos ejemplos en la región que vislumbran las severas consecuencias financieras en las provincias patagónicas.

El área técnica de la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Esquel elaboró un informe dando cuenta que la ciudad perdió el ingreso de por lo menos 120 millones de pesos al no habilitar la temporada de esquí La Hoya ni siquiera para visitantes de la provincia del Chubut.



En Bariloche, la localidad más fuerte de la región en la materia, se calculó que unos 250.000 turistas no visitaron la localidad, lo que representó una pérdida estimada de 3.700 millones de pesos. El Calafate, otro emblema del sur argentino en materia turística, recibe un promedio 550.000 turistas por año. La localidad santacruceña que cerró sus puertas desde los primeros días de marzo, registra pérdidas aproximadas de 400 millones de pesos por cada mes de inactividad. Su economía depende casi exclusivamente de la recepción y alojamiento de turistas.

Sobre la asistencia, existe un Plan de Auxilio, Capacitación e Infraestructura para el Turismo impulsado por el Gobierno nacional. En primera instancia tiene que ver con la preparación del sector para el retorno a la actividad, suministrando información sobre cómo actuar ante una nueva realidad.

Además, en lo estrictamente financiero, se lanzó el Fondo de Auxilio y Capacitación Turística (FACT), el Fondo de Auxilio para Prestadores Turísticos (APTur) y un Plan 50 Destinos que incluye obras de infraestructura turística en las 24 provincias. Esto se suma a los ATP a los que ya pueden acceder las empresas del sector desde el inicio de la pandemia.

Los protocolos que se vienen

Lo que quedará, además de los perjuicios antes mencionados, será un cambio de hábitos y una reorganización de los sectores turísticos. Aún en compás de espera, las áreas especializadas de cada provincia prepararon al menos 20 protocolos para el funcionamiento de los diferentes rubros, que contemplan medidas de seguridad, sanitarias y sociales.

Con la certeza de que hasta mediados de año no habrá vacuna, la región se alista para, controlado el virus, comenzar a abrir sus puertas al turismo local, interprovincial y regional. Para ello, se abrirán corredores turísticos y se crearán nuevos convenios entre localidades, para facilitar el traslado y hospedaje de los viajantes.



Por el funcionamiento parcial que implicará ese primer paso, se prevé que los prestadores mantengan el trabajo de sus empleados estables, y que no haya masivas contrataciones de trabajadores temporarios, como suele suceder en las temporadas regulares. Esto motorizaría a la industria con miras a una actividad plena en el invierno de 2021.

Además, en los principales centros turísticos habrá peatonalización de calles, capacidad limitada en lugares cerrados y transportes, y obligatoriedad de tapabocas. Quienes quieran arribar deberán constatar que no poseen el virus ni síntomas compatibles con él, mediante una declaración jurada. En algunos casos se requerirá el estudio con resultado negativo. A ello se sumarán puestos sanitarios y suministro de información permanente por parte de los organismos estatales. La industria del turismo ve una luz al final del túnel en el verano 2021. El objetivo es que sea el primer paso hacia la recuperación.


MARISA FOCARAZZO - MINISTRA DE TURISMO DE NEUQUEN
“Queremos incentivar la demanda y dar una conexión responsable y segura”




La ministra de Turismo de Neuquén, Marisa Focarazzo, aseguró en diálogo con La Tecla Patagonia que “el impacto fue impresionante. La actividad más afectada es el turismo, porque fue la primera en parar y la última en reactivarse por las características. Además, muchos visitantes que recorren Neuquén se han garantizado que tiene salud, que las rutas están bien y que obviamente disfrutan de la naturaleza”.

Asimismo, respecto de la reactivación la funcionaria neuquina precisó que “desde el Consejo Provincial de Turismo hemos hecho el plan de reactivación, donde fortalecíamos la oferta y generábamos pautas para atraer la demanda. Allí establecimos los protocolos de seguridad a la par de Nación, tanto en hotelería como en gastronomía, centros de informe y estaciones, validados por Salud de la provincia. Capacitamos a más de 1600 empleados y prestadores de la actividad”.

En esa línea, agregó que “en ese plan también planteamos las fases de apertura. Nos encontramos en la Fase 3, en la etapa de la comunicación en la microrregión. Ha sido positivo porque ha generado más seguridad aplicando los protocolos a cada habitante y a cada prestador. Económicamente sabemos que es mínimo el movimiento. La Fase 4 sería la comunicación entres las microrregiones y la quinta es unir todo el departamento de Confluencia que en este momento tiene contagio comunitario, con el resto de la provincia”.

Por último, Focarazzo aseguró que estamos trabajando en la apertura del verano. Si bien ya tenemos fortalecida nuestra oferta queremos incentivar la demanda y dar una conexión de manera responsable y segura, con corredores entre localidades que están en iguales condiciones que nosotros o libres de COVID”.

VALERIA PELLIZA - SECRETARIA DE TURISMO DE SANTA CRUZ
“En el verano será muy importante la generación mínima de actividad”




La Secretaria de Turismo de Santa Cruz, Valeria Pelliza, aseguró a este medio que “nos estamos preparando para la pos pandemia y para cursar una transición que es muy difícil, donde la actividad no puede generar facturación. No hay actividad económica asociada a la prestación turística. Estamos con muchas líneas de apoyo a nuestro empresariado para poder lograr que el entramado empresarial siga vivo. La consigna es sobrevivir”.

Asimismo, la funcionaria expresó que “advertimos que a pesar de haber pasado muchos meses, no hay certezas sobre cuando se va a volver a la actividad. Cuando se van a levantar las restricciones a la circulación, sabiendo que el aislamiento y el distanciamiento son las únicas posibilidades de prevención”.

Por su parte, Pelliza reconoció que “la gran expectativa tiene que ver con el verano. Pero una cosa son los deseos y las necesidades y otra cosa es la realidad. En eso hay que ser muy prudentes”, aunque aclaró que “no quiere decir que no trabajemos en la preparación de ese momento y el reacondicionamiento de la actividad”.

Además, reconoció que “cualquier asistencia no podría emular jamás los niveles de actividad económica de una temporada plena. No es una referencia. Estamos intentando mantener el empleo evitando los despidos”, y ejemplificó: “el gasto mínimo promedio de un extranjero era de 75 dólares mientras que el mínimo promedio de un turista argentino es de 27 dólares, por lo que es imposible pensar que no habrá pérdidas”.

Por último, Pelliza reiteró que “la expectativa es que los santacruceños podamos contribuir a sostener el empleo en este verano. Será una temporada donde va a ser muy importante la generación mínima de actividad”.

NESTOR GARCIA - MINISTRO DE TURISMO DE CHUBUT
“Más allá del atractivo, los turistas pensarán en las medidas de seguridad”




El ministro de Turismo chubutense, Néstor García, aseguró a La Tecla Patagonia que “estamos trabajando con paliativos en un compás de espera, con casos de COVID en distintas localidades que perjudican nuestro proyecto de comenzar a generar un pequeño
movimiento. Estamos intentando superar esta instancia para habilitar un turismo provincial, en una primera instancia dentro de las comarcas y luego en todo el territorio”.

“Independientemente de las posibilidades que nosotros tengamos también está nuestra comunidad que tiene un cierto recelo con un intercambio interprovincial en función de cuidar la salud. Todas las actividades han tenido un grado de recupero menos el turismo”, precisó.

Respecto de la vuelta a la actividad, García adelantó que “estamos viendo una alternativa en la zona de cordillerana de habilitar la pesca para generar un poco de movimiento. Estamos con una fuerte campaña que, como no tenemos un mañana sólido, es para trabajar no solo en las ciudades más grandes de la provincia sino en las ciudades vecinas, para promocionar el verano”.

Por último, el funcionario chubutense consideró que “la vuelta será complemente distinta. Hoy antes de emprender un viaje, más allá del gran atractivo que te puedan mostrar también vas a pensar en las medidas de seguridad que se van a brindar. Por eso tenemos más de 20 protocolos preparados para distintas actividades”.