REGIONALES
04/08
Tras el acuerdo nacional, las provincias arrancan con sus propias batallas
Al borde del default, Neuquén, Río Negro y Chubut comienzan el proceso para lograr refinanciar sus pasivos en dólares. Las particularidades en cada administración
Por Mariela Branda 


Las provincias del sur se encuentran en estado crítico en materia financiera. A la pandemia que ha afectado de manera global a la economía se suma la fuerte caída de los ingresos por regalías petroleras, derivada de la crisis del mercado internacional que comenzó a principio de año y, con vaivenes, se sostiene en el tiempo. La implementación del barril criollo trajo algo de alivio, pero el escenario macroeconómico sigue siendo muy complejo y las recaudaciones, no repuntan. En este complicado panorama, las provincias patagónicas que tienen deuda tomada en dólares deben hacer odiseas para poder cancelar los vencimientos.

Algunas, incluso, como Río Negro, no cumplieron con el último pago. La única de las administraciones sureñas que carece de compromisos en dólares es Santa Cruz. Neuquén y Chubut tienen sus vencimientos de deuda atados a las regalías petroleras, es decir que los montos por estos conceptos que ingresan en las cuentas provinciales son retenidos para cubrir esos compromisos. Río Negro, en cambio, tiene estructurada su deuda en moneda extranjera de otra forma y las regalías no funcionan como garantía; una estructuración similar a la nacional que le permitió incumplir con el último pago. 

Detrás de la negociación que viene realizando Nación con los acreedores extranjeros se encolumnan las provincias para, primero, lograr consensos en sus legislaturas y, luego, sentarse a negociar con los tenedores de bonos y alcanzar algo de alivio financiero para los meses venideros.La cosa no será nada fácil y cada provincia presenta su propia particularidad. Puertas adentro, la más complicada es Chubut, que evidencia desde hace meses grandes deficiencias en el cumplimiento de sus obligaciones, como son los pagos de sueldos y a proveedores. La situación provoca un alto clima de conflictividad social y político. Si lograra la renegociación de la deuda, que no será tarea sencilla y, según pudo averiguar La Tecla Patagonia, podría darse entre los meses de febrero y marzo, el Ejecutivo de Mariano Arcioni se ahorraría casi tres masas salariales. 

En agosto, la retención automática de regalías hidrocarburíferas para cubrir la cuota de amortización e intereses de octubre del BOCADE será de US$13,2 millones, apenas poco más de lo que percibe Chubut mensualmente por este concepto. La demora en la renegociación de la deuda de Nación puso en mayores aprietos a la gestión de Arcioni. 

Por su parte, Río Negro, no cubrió el pago de intereses de su bono internacional 2025 antes de la expiración del período de gracia de 30 días, finalizado el 7 de julio de 2020, y entró virtualmente en default (ver cuadro). Según el último informe del S&P Global, la Provincia bajó su calificación crediticia de emisor y su calificación de emisión de su bono internacional con vencimiento en 2025 a D de CC. “El 3 de junio de 2020, la Provincia anunció que iniciaría negociaciones con los tenedores de bonos para aliviar su servicio de deuda de corto plazo. Bajamos nuestra calificación crediticia de emisor tras la falta de pago del interés de su bono internacional con vencimiento en el 2025. El pago de intereses por US$ 11.6 millones venció originalmente el 7 de junio, y su período de gracia de 30 días expiró el 7 de julio de 2020. Río Negro es ahora la tercera provincia argentina en entrar en incumplimiento selectivo este año, tras el default de la provincia de Buenos Aires el 15 de mayo y Mendoza el 19 de junio”, sostiene el informe del organismo internacional, al que accedió este medio. Los pagos de intereses sobre el bono 2025 constituyen la mayor parte del servicio de la deuda de la Provincia en este año. 

Por último, la situación de Neuquén es similar. La misma agencia calificadora S&P Global le bajó la nota a la deuda ante un inminente riesgo de default para sus títulos en dólares a largo plazo. Una de las tres principales consultoras del negocio ubicó a la Provincia en el mismo escalón que Salta, por su “alta vulnerabilidad” a posibles impagos. El organismo evaluó que la recesión del país, exacerbada por el COVID-19 y las medidas de aislamiento tomadas de manera preventiva, continuarán erosionando el desempeño fiscal de Neuquén, lo que la llevaría a promover un canje de su deuda en dólares. También analizó que la caída de regalías empeoró su liquidez, ya “débil” antes de la pandemia. El gobernador Omar Gutiérrez firmó recientemente el decreto 779, en el que hace una presentación a los mercados financieros y tenedores de bonos internacionales. 

El detalle se conocerá cuando termine el plazo de negociación del Gobierno nacional por la deuda externa. Se trata de dos bonos que tienen una tasa del 7,5% que vencen en 2025 y los que tienen una tasa del 8,6% y vencen en 2028. Las provincias patagónicas esperan entonces el visto bueno nacional para poder avanzar con sus propios procesos de renegociación de deudas en un momento crítico, con plazos casi vencidos, en el que necesitan acelerar los pasos para lograrlo cuanto antes y tener algo de alivio fiscal en los próximos meses.

NEUQUEN 
“La Provincia llevará adelante un proceso amigable pero decidido” 


La canasta de ingresos neuquina se ha visto fuertemente afectada desde el inicio de la pandemia. Las tres fuentes de ingresos (recaudación provincial, regalías y coparticipación nacional) han sufrido bajas de consideración”, indicaron fuentes oficiales del Gobierno ante el requerimiento de La Tecla Patagonia. En este sentido aclararon que los ingresos por regalías ya caían desde el congelamiento de combustibles por decreto nacional 566, en agosto de 2019. 

“Solo por dar un ejemplo, la recaudación por impuestos provinciales (Ingresos Brutos, Sellos e Impuesto Inmobiliario) en el primer semestre del año fue de 18.138.832.573 pesos, frente a los 16.140.513.744 pesos recaudados en el mismo mes de 2019. Esto representa una caída en términos reales de más del 40 por ciento”, argumentaron. “La Provincia apoya y trabaja en conjunto con el Gobierno nacional en el marco de la negociación que mantiene el país con los bonistas extranjeros. Cabe señalar que la mayoría de la deuda neuquina está asegurada por regalías y se están cumpliendo en tiempo y forma con los pagos. Pero en este contexto se necesita equilibrar las cargas hasta fin de año. La caída de recursos ha sido estrepitosa y se necesita un esfuerzo compartido con los acreedores”, expresaron desde el Ejecutivo. 

“En julio, la provincia de Neuquén ya realizó una exitosa operación en el mercado financiero para refinanciar la totalidad de la deuda en pesos, logrando una adhesión de $4.967 millones entre las tres Letras del Tesoro ofrecidas. Liberó de vencimientos el año 2020 y escalona los mismos durante 2021, 2022 y 2023. Neuquén llevará adelante un proceso amigable pero decidido, respetando y cumpliendo con los servicios de su deuda externa, para poder lograr una negociación exitosa y mantener el prestigio logrado por la Provincia en sus emisiones pasadas y en las que realice en el futuro”, indicaron desde Provincia.

CHUBUT 
Oscar Antonena (Ministro de Economía) 
“Refinanciar la deuda nos permitiría tener un sendero de previsibilidad”


“A través de la Ley de Administración Financiera se habilita al Poder Ejecutivo a realizar gestiones en la medida que se mejoren los plazos, las tasas y las condiciones de una deuda preexistente. Nación empieza a hacer su propia gestión de la reestructuración y manda una ley al Congreso para que sea contenida en un acuerdo político. Luego de eso, nos piden que llevemos una ley a la Legislatura para lograr el consenso para avanzar en la negociación”, sostuvo el titular de la cartera de Hacienda, Oscar Antonena, en diálogo con La Tecla Patagonia. En este sentido agregó: “El Bocade y el Bopro fueron emitidos en 2016, y básicamente la estructura estará venciendo una en el 2023 y otra en el 2026. Y esta situación, sumada a la pandemia, a la Provincia le ha traído un estrés financiero muy importante, que deja casi nulos los ingresos por regalías”. Amplió el funcionario: “Con la renegociación pretendemos lograr una mejora en los ingresos por regalías de cara a futuro y tener una estructura que en el tiempo nos marque un sendero de mejora fiscal y de ingresos. Es decir que lo que debemos, esos 700 millones de dólares, lo podamos bajar en el tiempo en cuanto a intereses y capital de manera tal que el plazo total que logremos haga que las cuotas sean menores y más bajas, para poder pagarlas. Y también tengamos un período de gracia, es decir que por un tiempo no se asuman compromisos en cuanto a intereses y capital. De esta forma tendríamos los disponibles para poder afrontar las obligaciones del Presupuesto que estamos cursando. Es necesario que nos podamos sentar con los acreedores cuanto antes”. 

Antonena añadió: “Tener una ley no es vinculante, no quiere decir que al otro día vamos a lograr la renegociación, pero sí nos permite sentarnos de otra manera a negociar. Por otra parte, la refinanciación es un instrumento previsto en todos los préstamos, no es una mala palabra, y no significa que no vamos a pagar. Significa prorrogar los compromisos para que la Provincia tenga un sendero de previsibilidad de acuerdo a los ingresos que va a percibir”.

RIO NEGRO 
La Provincia entró en default al no pagar los vencimientos de junio


El ministro de Economía de Río Negro, Luis Vaisberg, no accedió a responder a las consultas de La Tecla Patagonia. Sin embargo, según pudo averiguar este medio, por la estructura de su deuda (que no está atada a las regalías), la Provincia decidió incumplir un pago que tenía vencimiento en el mes de junio. Los intereses de los bonos del Plan Castello se liquidan cada seis meses. Son 10,5 millones de dólares. El capital comienza a vencer en 2023, a razón de 100 millones de dólares por año. En el “período de cura” de 30 días que se inició a principios de junio, el gobierno de Arabela Carreras pretendía negociar un cambio de papeles para extender los tiempos de vencimiento de los intereses y, sobre todo, del capital. Las negociaciones fracasaron y la Provincia, vencido el plazo, decidió no pagar, quedando técnicamente en default. En su momento, la explicación que esgrimió la Provincia es que se vio afectada por la caída en la recaudación. “Estamos hablando de una baja de casi el 50% en el mes de mayo para la recaudación de los ingresos, sumando los provenientes de coparticipación nacional, recaudación provincial y regalías”, dijo Vaisberg en su momento. 
Mediante un documento, la Provincia comunicó que “se encuentra en tratativas para llegar a un acuerdo con los bonistas tenedores de los títulos del Plan Castello por 300 millones de dólares, bajo el complejo escenario local e internacional producto de la pandemia”.

El comunicado no hace referencia al vencimiento y señala que “se ha logrado mantener un diálogo fluido con los inversores”, ratificando que se mantiene la “voluntad de pago intacta” aunque “hasta el momento no se ha conseguido alcanzar un acuerdo”. “La postura adoptada por la Provincia se encuentra en línea con los criterios y la estrategia correspondiente a las tratativas que viene llevando a cabo la Nación con los tenedores de sus bonos”, añade el comunicado. A diferencia de la estructuración de la deuda de Neuquén y Chubut, los títulos rionegrinos del Plan Castello no tienen como garantía de sustentabilidad a los ingresos por regalías.