2 de enero de 2026
SANTA CRUZ
Un giro millonario destraba la represa Cepernic y vuelve a poner en marcha la obra
La acreditación de USD 150 millones a China Gezhouba reactiva la línea de crédito paralizada desde 2023 y permite retomar los trabajos en una de las obras energéticas más estratégicas del país, tras meses de gestiones del gobierno provincial y negociaciones con Nación y China

La obra de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz sumó en las últimas horas una señal concreta de reactivación. El pasado 31 de diciembre se efectivizó una transferencia de 150 millones de dólares a favor de la empresa China Gezhouba Group, un giro que permite restablecer el flujo financiero del proyecto y volver a poner en marcha la línea de crédito interrumpida desde hace casi dos años.
El desembolso está destinado específicamente a la represa Jorge Cepernic y se enmarca en el Memorándum de Entendimiento (MoU) firmado en julio, que fijó las condiciones para destrabar los compromisos financieros pendientes y garantizar la continuidad de los trabajos. Se trata del primer giro relevante desde la paralización de la obra en 2023, y marca un cambio de escenario luego de un período prolongado de incertidumbre.
Según se informó oficialmente, el financiamiento cubre certificaciones de obra y redeterminaciones definitivas de precios, un punto sensible en proyectos de gran escala que arrastran demoras y variaciones de costos. Del total acreditado, alrededor de 136 millones de dólares serán aplicados a pagos en pesos dentro de la Argentina, mientras que el remanente se destinará a obligaciones en el exterior, conforme al esquema previsto en los contratos.
El pedido formal de desembolso fue presentado el 10 de diciembre por el Ministerio de Economía de la Nación, con la participación de Electroingeniería, la Secretaría de Energía y Energía Argentina S.A. (ENARSA), en su rol de comitente del proyecto. La coordinación entre estos actores permitió ordenar este tramo del financiamiento y concretar una acreditación largamente esperada.
La obra sobre el río Santa Cruz no es ajena a vaivenes. Desde la firma del convenio original en 2015, el complejo hidroeléctrico atravesó múltiples interrupciones, reprogramaciones y tensiones políticas. Durante la gestión de Alberto Fernández, las disputas internas y la falta de definiciones terminaron por ralentizar de manera significativa el avance de los trabajos, hasta derivar en la paralización total.
El escenario comenzó a modificarse en los últimos meses a partir de gestiones encabezadas por el gobernador Claudio Vidal. A fines de noviembre, el mandatario recorrió el obrador de la represa Jorge Cepernic y mantuvo una reunión de alto nivel con directivos de China Energy Engineering Group y Gezhouba, quienes ratificaron su voluntad de retomar la obra y dejaron en claro que los fondos del financiamiento estaban disponibles, a la espera de las autorizaciones correspondientes.
En ese encuentro, Vidal sostuvo que la reactivación dependía exclusivamente de una señal del Gobierno nacional. “En esta provincia está la decisión de avanzar”, afirmó entonces, tras remarcar que Santa Cruz había cumplido con todas las gestiones técnicas y políticas necesarias para destrabar el proyecto.
El respaldo financiero también quedó reflejado en el Presupuesto Nacional 2026, que asignó recursos por el equivalente a 200.000 millones de pesos al programa “Apoyo a la Construcción de Aprovechamientos Hidroeléctricos en el Río Santa Cruz, Cóndor Cliff – La Barrancosa”. Además, el plan de inversiones públicas 2026-2028 prevé para la provincia un total de $412.668 millones, con un fuerte peso de la inversión externa destinada al complejo hidroeléctrico.
En el plano laboral, la reactivación ya comenzó a mostrar impacto. La UTE ejecutora envió más de 2.600 telegramas a ex trabajadores para relevar su disponibilidad de reincorporación, en cumplimiento de la normativa que prioriza la contratación de mano de obra local registrada. El objetivo es recomponer gradualmente los equipos de trabajo a medida que se normalice el flujo de fondos.
El complejo hidroeléctrico Néstor Kirchner–Jorge Cepernic, con un avance cercano al 45%, está diseñado para generar 1.700 megavatios y se ubica entre los proyectos energéticos más importantes del país. Su continuidad es clave tanto para Santa Cruz, por el impacto en empleo y actividad económica, como para el sistema energético nacional, en un contexto de necesidad de diversificar la matriz de generación.
Con el desembolso ya acreditado, el foco ahora queda puesto en sostener el esquema financiero definido en el MoU y en garantizar que las certificaciones y pagos sigan un curso regular.