La Tecla Patagonia
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El Frente para la Victoria fue el primer espacio en filtrar los nombres que integrarán la nómina de legisladores provinciales. Tanto en la lista sábana, como así también en el reparto por circuito se dieron a conocer los primeros berrinches.
Una nómina conformada por soristas puros y nombres que ya estaban circulando por diferentes medios encendió la mecha en el PJ rionegrino. Desde el sector que responde al Peronismo Federal y en esta misma línea al senador Miguel Pichetto, manifestaron su descontento por la exclusión de las listas.
A la cabeza de la lista sábana el concejal barilochense Ramón Chiocconi, es seguido por la intendenta conesina Alejandra Más. El tercero en el podio es el ultrasorista José Luis Berros. Lejos en el reparto y en séptimo lugar se posicionó a Facundo Montecino Odarda (Hijo de la senadora y candidata a vicegobernadora Magdalena Odarda) y en el undécimo lugar a Leandro García, referente de Nuevo Encuentro en la Localidad de El Bolsón.
Sin embargo fuera de los primeros lugares o con escasas chances de tener su lugar en la Cámara, en caso de un holgado triunfo del oficialismo quedaron Mario Sabbatella, que quedó relegado en tercer lugar por el Valle Inferior.
Afuera quedó el pichettismo puro. Ese sector manifestó su descontento y repudió que no se le diera el espacio que merecen. Por otra parte, cuestionaron que no fueran convocados y se inclinara la balanza a favor del Socialismo, Río, Kolina y las otras fuerzas que integran la alianza.
Si la lista tiene el aval, todo comienza mal para las pretensiones de Martín Soria de acceder a la gobernación rionegrina. Una fracción del peronismo quedó a la deriva y representa un caudal electoral fácil de aprovechar para el oficialismo que necesita de votos para retener el Ejecutivo con o sin Alberto Weretilneck en competencia.
Las bases están enojadas y quienes quedaron afuera vociferan los porcentajes que tienen de representación. Todo el arsenal está listo para una campaña que se vislumbra con rencillas en el interior de cada espacio, mientras que los ataques a sus opositores ya inundan las redes sociales.