Neuquén: La antesala del acuerdo
El radicalismo quiroguista ya comulgaba con el PRO, que incluso tiene funcionarios en el gobierno municipal. Y tras imponer a sus convencionales le aseguró los votos a Sanz

La simbiosis entre los sectores dominantes del radicalismo vernáculo y el PRO reconoce su génesis en los tiempos previos a la convención de Gualeguaychú, y ya tenía su expresión en la fórmula que lleva al intendente de la ciudad capital, Horacio “Pechi” Quiroga, y al concejal macrista Leandro López como candidatos a gobernador y vice. No obstante, tuvo su “broche” en una elección que vino a contribuir a la empresa de Sanz y que generó algún que otro cólico en parte de los correligionarios, aquí en Neuquén.
Background: histórico dirigente de la UCR, Quiroga tiene su propio partido (NCN) desde que en 2011 decidió esquivar la interna, temeroso de dar contra un obstáculo insalvable en su carrera a la Intendencia. Aún así, el partido siguió atado a sus designios, y tanto las lealtades como los posicionamientos continuaron tan volátiles como siempre.
El hecho es que el primero de marzo último -unos días antes de la cumbre entrerriana- el radicalismo quiroguista ganó la interna y desbancó a los convencionales que no eran del palo, reemplazándolos por los ocho que votaron con Sanz. La elección fue calificada de “trucha” por el ex presidente Juan Carlos Galvañ, quien denunció haber sido arbitrariamente excluido por la Junta Electoral. Y en similar sentido se manifestó la concejal (cobista) Valeria Neculqueo, quien cuestionó el acta que los nuevos convencionales llevaron a Gualeguaychú. Los destronados tuvieron que mirar de afuera y, por supuesto, quedaron heridas.
Neuquén fue algo así como la antesala del matrimonio Macri - Sanz, aunque con la particularidad de que el ARI quedó afuera y se llevó a algunos de los despechados. En fin.
Nota completa en edición Nº 234 de revista La Tecla Patagonia