Tini Stoessel atraviesa un tramo de gira en el que se cruzan dos frentes. Uno es familiar y patrimonial. El otro es operativo: el armado del show rumbo a Estados Unidos.
En el escenario volvió a marcar territorio y dijo : " Amo hacer Futttura, ¿saben por qué? Porque escribí hasta la coma de este show, es muy mío, en cada show que hago dejo mi corazón y mi alma acá. No solamente yo, sino todo mi equipo que me ayudó: mis bailarines, músicos, el equipo técnico que no se ve".
La frase se leyó como respuesta a las versiones de que su nombre no figura en los créditos del espectáculo y de que Alejandro Stoessel, su padre y manager durante 15 años, aparece como titular de derechos.
El abogado de Alejandro negó que exista una causa judicial sobre los bienes de la artista, aunque confirmó que padre e hija no tienen contacto.
Según versiones periodísticas, ambos negociarían porcentajes por los años de trabajo conjunto. Una de esas versiones indica que Alejandro exigiría el 50 por ciento de lo generado y que Tini sostiene que su parte debería ser mayor.
En los últimos meses la cantante impulsó una auditoría sobre sociedades que administran ingresos de su música, su imagen y sus shows. El padre dejó de ser su representante hace unos tres meses.
En Guadalajara omitió del repertorio Pa y Ángel, temas dedicados a él. Dijo estar más firme que nunca, con sus amigas, con el amor de su vida y con su equipo. El segundo frente apareció esta semana en televisión. Gustavo Méndez contó en La mañana con Moria que, estando en México, le comunicaron al equipo que parte del staff no viajará a los shows de Estados Unidos. El problema, según esa versión, serían seis bailarines nuevos sin la visa gestionada. Esto pasó el miércoles. Hubo llanto en el equipo de Tini y en los que no pueden acompañarla, que se tienen que quedar varados en Centroamérica, relató. Le agarró bronca, mucha angustia.
La alternativa que circula es reemplazarlos con bailarines radicados en Estados Unidos. El periodista advirtió el costo artístico: no los elige ella y no ensayaron con ella. También mencionó a Aquiles, socio de Alejandro Stoessel, y dijo que tiene el 50 por ciento de Futttura. En ese relato, Tini habría interpretado el conflicto como un pulso de autoridad: ella no se siente empleada de nadie y del otro lado, según Méndez, se sostiene que debe acatar.Nada de eso está zanjado en un tribunal.
Lo que sí está a la vista es una artista que, en pleno FUTTTURA World Tour, defiende el show como propio mientras discute plata, créditos y quién decide quién sube al escenario. Miami, si se sostiene la fecha, será el próximo termómetro.