La biotecnología revoluciona el mercado de mascotas: ya no solo se eligen por raza, sino que se diseñan genéticamente para demandas específicas.
Los GloFish, peces con genes de medusas y corales que brillan bajo luz azul o UV, son las únicas mascotas modificadas genéticamente vendidas de forma masiva en Estados Unidos. Sin embargo, están prohibidas en la Unión Europea. Se pueden comprar en Petco, Walmart, Amazon o shop.glofish.com desde 10 a 40 dólares por pez o en packs de 3 a 12 ejemplares, y los kits de acuario cuestan entre 46 y 160 dólares.
En gatos y perros, la empresa ViaGen (Cedar Park, Texas) ofrece clonación por 50.000 dólares cada animal. Además, startups como Kindred (Nueva York) utilizan CRISPR para crear perros hipoalergénicos de razas nuevas sin la proteína Can f 1; aún no están disponibles comercialmente ni tienen precio definido, ya que aguardan la aprobación de la FDA.
La clonación proporciona una copia genética y consuelo emocional, pero implica un alto costo, no replica la personalidad, conlleva riesgos de salud y genera dilemas éticos.
La creación de mini pigs de 50 kg también genera polémicas: cuestan alrededor de mil dólares y son populares entre jóvenes y parejas recientes.
En Argentina, el Senasa alerta sobre riesgos como la peste porcina. El diseño genético de mascotas ya es una realidad para quienes pueden pagarlo.