Apps
Miércoles, 19 agosto 2026
Argentina
19 de agosto de 2026
NOTA DE GRAFICA

El semestre dispar de las economías regionales del sur

Mientras el turismo y la pesca muestran mayor dinamismo, la ganadería tiende al alza, pero aún con desafíos. La actividad frutícola sigue enfrentando un escenario cada vez más complejo

El semestre dispar de las economías regionales del sur
Compartir
GoogleAgregar La Tecla Patagonia en Google
Agrega La Tecla Patagonia a tus medios preferidos en Google.

Mientras Vaca Muerta sigue concentrando buena parte de la atención económica y política de la región, las economías regionales patagónicas, turismo, ganadería, fruticultura y pesca, atraviesan en 2026 un año de resultados heterogéneos, con el turismo como principal motor de crecimiento y la fruticultura como el sector más golpeado por el clima. El denominador común es la búsqueda de una agenda compartida: justamente la semana pasada, los ministros de Producción de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, avanzaron en el Consejo Patagónico de Desarrollo Económico, un espacio que impulsa la creación de un Fondo Patagónico de Desarrollo e Infraestructura para financiar obras estratégicas y coordinar políticas productivas frente a la Nación.

El turismo fue, sin dudas, el sector con mejor desempeño relativo. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante las vacaciones de invierno viajaron 4,6 millones de personas por el país, un 5,9% más que en 2025, con un impacto económico superior a los 2,12 billones de pesos. Bariloche volvió a liderar el ranking nacional con picos de ocupación hotelera del 90%, mientras que en el primer semestre del año ingresaron 3,1 millones de turistas extranjeros al país, el mejor registro de los últimos años. Los destinos cordilleranos de las cuatro provincias —desde Villa Pehuenia y San Martín de los Andes hasta Esquel y El Calafate— reportaron niveles de ocupación de entre el 70% y el 95% durante los fines de semana pico, aunque con un patrón que se repite en todo el país: estadías más cortas y un gasto que no siempre acompaña el crecimiento de las llegadas.

La fruticultura, en cambio, cerró la temporada 2025/26 como una de las más complicadas de los últimos años. Una polinización deficiente en agosto y septiembre de 2025, sumada a varios episodios de granizo severo, redujo la cosecha conjunta de peras y manzanas del Alto Valle de Río Negro y Neuquén en un 14%, unas 140.000 toneladas menos que el ciclo anterior. La menor oferta sostuvo los precios, con subas interanuales de hasta el 87% en el arranque del año, pero no evitó una fuerte caída en las exportaciones, entre enero y marzo los envíos de manzana cayeron 32,1%, y en el acumulado a abril la baja llegó al 35%, con Estados Unidos, México, Alemania e Italia entre los mercados que más redujeron sus compras. En ese escenario adverso, la cereza patagónica fue la excepción: pese a que el volumen exportado a nivel nacional cayó 38,5% por las mismas contingencias climáticas, la Patagonia concentró el 90% de los envíos al exterior, con Chubut desplazando por primera vez a Río Negro como principal provincia exportadora del país.

La ganadería ovina, tras años de retracción sostenida del stock, mostró señales de estabilización. Los precios de la lana mejoraron y avanzan gestiones para reactivar el Plan Lanar con nuevos fondos para productores de hasta 10.000 cabezas. También se abrieron ventanas inéditas de exportación de animales en pie hacia mercados árabes, en un año en el que Chubut y Santa Cruz recibieron a compradores de Kuwait y Emiratos Árabes interesados en ovinos vivos. El mercado de carne vacuna, en tanto, mostró comportamientos dispares según categoría: los terneros de invernada cedieron precio en junio mientras las vacas con destino de exportación sostuvieron sus valores por la mayor demanda externa.

La pesca cerró la primera mitad del año con una temporada de langostino histórica a nivel nacional, con más de 95.000 toneladas desembarcadas hacia comienzos de julio, pero con una distribución muy desigual entre provincias. Chubut, con los puertos de Madryn y Rawson, concentró la enorme mayoría de las descargas y las divisas, aunque el arranque de la zafra estuvo en vilo por un conflicto paritario que amenazó con repetir la crisis del año pasado.

Santa Cruz, en cambio, atraviesa una de sus peores temporadas relativas: Puerto Deseado y Caleta Paula quedaron muy por detrás de Chubut pese a la apertura de nuevas subáreas de pesca que generaban expectativas favorables. Río Negro, por su parte, apuesta a un camino distinto, procesar más langostino en plantas locales de San Antonio Oeste, aunque debe competir por espacio portuario con la infraestructura energética vinculada a Vaca Muerta.

El denominador común de las cuatro actividades es la exposición a factores que exceden la gestión provincial: el clima, que golpeó con fuerza a la fruticultura; los costos logísticos y la carga impositiva, que condicionan la rentabilidad pesquera y frutícola; y la volatilidad cambiaria, que define en gran medida qué tan competitivas resultan las exportaciones regionales frente a otros orígenes. En ese escenario, el turismo aparece como el sector con mayor capacidad de sostener el empleo y la actividad en el corto plazo, mientras la ganadería, la fruticultura y la pesca dependen de que se acumulen señales, precios, protocolos sanitarios, acuerdos paritarios, capaces de traducir un año difícil en una recuperación sostenida hacia 2027.
 
Neuquén: El turismo y las secuelas del boom progresivo de Vaca Muerta

En Neuquén, el turismo cordillerano volvió a ser noticia por mérito propio. Villa Pehuenia-Moquehue fue uno de los grandes ganadores de la temporada invernal: alcanzó picos de 89% de ocupación durante las vacaciones de julio, un salto de 21 puntos porcentuales respecto de 2025, según el Ministerio de Turismo. San Martín de los Andes, con el centro de esquí Chapelco como principal atractivo, promedió 55% de ocupación durante julio, mientras que Caviahue-Copahue, que combina nieve y termas, llegó al 56%. En conjunto, más de 120.000 turistas visitaron la provincia durante ese mes y la ocupación creció 8% interanual.

El buen desempeño turístico contrasta con la situación de la fruticultura, que volvió a quedar condicionada por la campaña adversa que afectó a todo el Alto Valle. La menor producción de peras y manzanas se combinó en Neuquén con un problema estructural: la expansión de Vaca Muerta continúa ejerciendo presión sobre tierras históricamente destinadas a la producción en las zonas de Neuquén capital, Centenario y Vista Alegre.

La disputa por el uso del suelo llevó al Gobierno provincial a avanzar con un proyecto de ley para proteger las tierras productivas. Desde la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén advirtieron a sobre el peso de los costos laborales, que representan más del 30% del costo total de producción de manzanas y peras. Es que la menor cosecha redujo el volumen disponible mientras mantuvo elevada la estructura de costos.

La ganadería tiene otra escala, los arreos hacia veranadas e invernadas conservan su importancia productiva y cultural. Así, Neuquén muestra una convivencia particular entre economías regionales tradicionales y una actividad hidrocarburífera que crece a una escala muy superior.

El desafío para la provincia pasa por evitar que esa expansión termine desplazando actividades que, aunque generan menos renta, sostienen empleo y arraigo en distintos puntos del territorio.

Río Negro: Entre la crisis de la fruta y el liderazgo de la actividad turística

La provincia tiene dos caras muy diferentes de su economía regional. Por un lado, Bariloche volvió a ubicarse entre los principales destinos turísticos del país. Por el otro, el complejo frutícola del Alto Valle atravesó una campaña marcada por una fuerte reducción del volumen y una caída de las exportaciones. En cuanto al turismo, otras localidades como Playas Doradas también llegó al 90%, mientras Viedma y en el Valle alcanzaron niveles cercanos al 80%. Las Grutas, San Antonio Oeste y San Antonio Este rondaron el 70%. La diversificación territorial aparece como uno de los principales resultados de la temporada: la actividad dejó de concentrarse exclusivamente en Bariloche y comenzó a distribuirse por todo el territorio

La situación fue muy diferente en la fruticultura. Hernandez, de la federación frutícola explicó que Río Negro aporta más del 70% de las peras y manzanas producidas en el país y recibió de lleno el impacto de una campaña que, junto con Neuquén, terminó con una caída cercana al 14% en la producción. El volumen destinado a industria también se redujo alrededor de 40%. En pera, Brasil permitió amortiguar parte del retroceso al incrementar sus compras, mientras Estados Unidos redujo sus importaciones. La manzana, en cambio, sufrió una caída más pronunciada de las exportaciones.

En pesca, San Antonio Oeste avanza en el procesamiento local de langostino. Alrededor de la mitad del producto que pasa por la Terminal Pesquera Artesanal ya es industrializado en plantas provinciales. La actividad, sin embargo, enfrenta un nuevo escenario: la infraestructura portuaria comienza a quedar atravesada por proyectos asociados a Vaca Muerta.

Santa Cruz: La actividad económica en retroceso en varias áreas clave

Santa Cruz presenta las diferencias más marcadas entre el desempeño las economías regionales. Según señalaron desde la Federación Económica provincial, el Índice de Actividad registró durante los primeros meses de 2026 caídas interanuales de entre 9% y 12%, con diez meses consecutivos de retroceso hacia abril. El turismo constituye una de las excepciones. El Calafate consiguió sostener buenos niveles de ocupación y una creciente presencia de visitantes extranjeros, impulsada por acciones de promoción en Brasil y Estados Unidos.

La pesca tuvo un desempeño menos favorable que en Chubut. Las nuevas subáreas habilitadas La incorporación de nuevos buques poteros aparece como una de las apuestas para recuperar actividad y empleo.

La ganadería ovina continúa siendo la principal producción agropecuaria de la provincia. La lana mantiene buenos valores y Santa Cruz busca fortalecer su perfil mediante el trabajo del Laboratorio de Lanas del Consejo Agrario. También se intenta diversificar su matriz ganadera mediante el Plan de Manejo del Guanaco, mientras Los Antiguos conserva un lugar relevante en la fruticultura patagónica. La localidad concentra el 17% de las exportaciones nacionales de cerezas y se ubicó tercera entre las provincias exportadoras durante la campaña 2025/26.

La ministra de Comercio e Industria, Nadia Ricci, planteó como objetivo avanzar desde una economía concentrada en la extracción hacia otra con mayor producción, empleo y valor agregado. El desafío es que esa transformación alcance a las actividades regionales y permita que turismo, pesca, ganadería y producción frutícola tengan mayor peso.
 
Chubut: récord en cerezas y langostino, con la ganadería bajo presión

Chubut llega a la segunda mitad de 2026 con una economía regional donde la pesca ocupa el centro de la escena. Los puertos de Puerto Madryn y Rawson concentraron buena parte del desembarque nacional de langostino y consolidaron el peso de la actividad en el empleo y las exportaciones provinciales. El desempeño, sin embargo, estuvo condicionado por las negociaciones salariales. La continuidad de la pesca se convirtió así en un factor económico que excede a las empresas y alcanza a comercios, plantas procesadoras, transportistas y trabajadores de las comunidades portuarias.

En turismo, Esquel, Trevelin, Lago Puelo y El Hoyo apuntaron a aprovechar las nevadas y la actividad de esquí, mientras Puerto Madryn incorporó el avistaje de fauna marina a una oferta que comparte territorio y empleo con la actividad pesquera. En ganadería, el panorama combina una oportunidad económica con un problema productivo cada vez más grave. Juan José Anglesio, vicepresidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, destacó ante La Tecla Patagonia el buen momento de la producción bovina y puso como ejemplo el Gran Campeón Hereford de Palermo, proveniente de Sarmiento. Sin embargo, aclaró que se trata de una actividad de volumen limitado por las características agroecológicas de la provincia.

En el sector ovino, Anglesio señaló que los buenos valores de la lana y la carne permiten proyectar un horizonte favorable, pero advirtió que la depredación se convirtió en el principal obstáculo. Pumas, zorros, jabalíes y perros asilvestrados generan pérdidas que, según explicó, en algunos establecimientos superan el 25% y llegan al 30%. El productor planteó además que la pérdida de herramientas para controlar a los predadores y el abandono de campos durante años agravaron el problema.

OTRAS NOTAS

SANTA CRUZ

El Gobierno Provincial y el TSJ profundizan el choque por la salida de tres vocales

El Ejecutivo defendió la aplicación del Decreto 608, las magistradas intimaron a la Caja de Previsión para que anule las resoluciones y la disputa volvió a poner en tensión la relación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial tras la ampliación del máximo tribunal

Copyright 2026
La Tecla Patagonia
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET