2 de septiembre de 2026
REGIONALES
En la Patagonia, uno de cada tres presos son alojados en comisarías
Santa Cruz, Chubut y Neuquén alojan en calabozos policiales entre el 25% y el 34% de quienes encierra su Justicia. Río Negro, apenas el 2,3%. El ranking del INECIP vuelve a mostrar un problema creciente

Un tercio de los detenidos por la Justicia de Santa Cruz está encerrado en comisarías. En Chubut y Neuquén la proporción ronda uno de cada cuatro. En Río Negro, apenas dos de cada cien. El contraste lo marca la tercera edición del Ranking Provincial de Presos en Comisarías del INECIP, con datos al 31 de diciembre de 2024, en el marco de la campaña “No más presos en comisarías”.
El informe no mide si las cárceles son “buenas”. Mide algo más crudo: qué parte de la gente que cada provincia manda a encerrar termina en dependencias policiales, lugares que el propio Comité Nacional para la Prevención de la Tortura considera inaptos para una detención duradera. La tesis del INECIP es directa: detrás de cada preso en una comisaría hay un juez que autorizó esa detención.
Santa Cruz es la más comprometida de las cuatro. De cada tres personas que su sistema judicial manda a encerrar, una duerme en una comisaría. Mejora respecto de 2023 (entonces era 42,6%), pero sigue en el pelotón de las peores del país, apenas detrás de La Pampa, Tucumán, Chaco y Santiago del Estero.
Chubut baja fuerte en la tasa, de 47,4% en 2023 a 28,8% en 2024, no tanto porque hayan sacado gente de los calabozos (siguen siendo 193, contra 202 el año anterior) sino porque creció el universo total de encerrados (de 426 a 670). El alivio estadístico es frágil: el propio Monitor Federal de INECIP, con un relevamiento de la Defensa Pública chubutense, contabilizó 260 personas en comisarías al 2 de marzo de 2026, el 32,1% de los detenidos bajo custodia provincial. Es decir: el problema volvió a agrandarse después del corte de diciembre de 2024.
Neuquén empeoró. Pasó de 22,7% a 25,0% y de 159 a 181 personas en dependencias policiales. En abril de 2026 la jueza de Ejecución Penal Raquel Gass describió “emergencia” con más de 100 condenados en comisarías y apuntó contra un pabellón de máxima seguridad de la Unidad 11 “inaugurado para exhibición” y vacío.
Río Negro es la excepción patagónica. Con 32 personas en comisarías sobre 1.419 encerrados, la tasa es 2,3%, casi idéntica a la de 2023 (2,0%). Está entre las cinco provincias que menos usan la comisaría como depósito. El costo de ese dato es otro: las cárceles rionegrinas están desbordadas (1.402 internos en el primer semestre de 2026) y la presión se corre al Servicio Penitenciario, no a los calabozos.
Tierra del Fuego, que el ranking pone última del país (0,3%, una sola persona), queda fuera de este recorte.
A nivel nacional, en 15 de 24 jurisdicciones creció la tasa de detenidos en comisarías cada 100.000 habitantes entre 2022 y 2024. En 6 de cada 10 provincias el promedio de permanencia en una comisaría supera los 100 días: no es “pasar la noche hasta el juez”, es cumplir preventiva, y a veces condena, en un calabozo.
El INECIP insiste en el artículo 18 de la Constitución: las cárceles deben ser sanas y limpias, y “toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice”. Comisarías y alcaidías no están hechas para semanas o meses. El Comité contra la Tortura de la ONU ya le pidió a la Argentina cesar las detenciones de largo plazo en dependencias policiales.
En el mapa patagónico el diagnóstico no es único. Santa Cruz, Chubut y Neuquén siguen usando la comisaría como anexo carcelario.
ProvinciaPuesto nacionalEn comisaríasTotal encerrados por la Justicia provincialTasaSanta Cruz5°20259833,8%Chubut9°19367028,8%Neuquén11°18172425,0%Río Negro21°321.4192,3%
Santa Cruz es la más comprometida de las cuatro. De cada tres personas que su sistema judicial manda a encerrar, una duerme en una comisaría. Mejora respecto de 2023 (entonces era 42,6%), pero sigue en el pelotón de las peores del país, apenas detrás de La Pampa, Tucumán, Chaco y Santiago del Estero.
Chubut baja fuerte en la tasa —de 47,4% en 2023 a 28,8% en 2024— no tanto porque hayan sacado gente de los calabozos (siguen siendo 193, contra 202 el año anterior) sino porque creció el universo total de encerrados (de 426 a 670). El alivio estadístico es frágil: el propio Monitor Federal de INECIP, con un relevamiento de la Defensa Pública chubutense, contabilizó 260 personas en comisarías al 2 de marzo de 2026, el 32,1% de los detenidos bajo custodia provincial. Es decir: el problema volvió a agrandarse después del corte de diciembre de 2024.
Neuquén empeoró. Pasó de 22,7% a 25,0% y de 159 a 181 personas en dependencias policiales. En abril de 2026 la jueza de Ejecución Penal Raquel Gass describió “emergencia” con más de 100 condenados en comisarías y apuntó contra un pabellón de máxima seguridad de la Unidad 11 “inaugurado para exhibición” y vacío.
Río Negro es la excepción patagónica. Con 32 personas en comisarías sobre 1.419 encerrados, la tasa es 2,3%, casi idéntica a la de 2023 (2,0%). Está entre las cinco provincias que menos usan la comisaría como depósito. El costo de ese dato es otro: las cárceles rionegrinas están desbordadas (1.402 internos en el primer semestre de 2026) y la presión se corre al Servicio Penitenciario, no a los calabozos.
Tierra del Fuego, que el ranking pone última del país (0,3%, una sola persona), queda fuera de este recorte.
Qué está diciendo el número
A nivel nacional, en 15 de 24 jurisdicciones creció la tasa de detenidos en comisarías cada 100.000 habitantes entre 2022 y 2024. En 6 de cada 10 provincias el promedio de permanencia en una comisaría supera los 100 días: no es “pasar la noche hasta el juez”, es cumplir preventiva —y a veces condena— en un calabozo.
El INECIP insiste en el artículo 18 de la Constitución: las cárceles deben ser sanas y limpias, y “toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice”. Comisarías y alcaidías no están hechas para semanas o meses. El Comité contra la Tortura de la ONU ya le pidió a la Argentina cesar las detenciones de largo plazo en dependencias policiales.
En el mapa patagónico el diagnóstico no es único. Santa Cruz, Chubut y Neuquén siguen usando la comisaría como anexo carcelario. Río Negro casi no. La diferencia no es el clima ni la distancia: es si el sistema judicial y el Ejecutivo provincial mandan a la gente a un penal o la dejan en un calabozo.