1 de septiembre de 2026
SANTA CRUZ
El Chaltén reclama protocolos de evacuación ante el riesgo de un aluvión
La concejal Elizabeth Romanelli advirtió que un posible desprendimiento en la zona del glaciar Torre podría generar una inundación de agua y barro que llegaría a la localidad en 45 minutos. Cuestionó la demora en activar los mecanismos de prevención pese a que el proyecto fue presentado en mayo

La advertencia de científicos del Conicet sobre el riesgo de un aluvión en la zona cordillerana volvió a poner el foco sobre El Chaltén, en Santa Cruz. Ante la posibilidad de un desprendimiento en la ladera del cerro Solo que provoque el desborde de la laguna Torre, la concejal Elizabeth Romanelli reclamó que se implementen protocolos de evacuación y sistemas de alerta para la población y los turistas.
Romanelli señaló que el proyecto de resolución para avanzar con estas medidas fue presentado en mayo y, pese a que ya fue aprobado por el Concejo Deliberante, todavía no se activaron los mecanismos previstos. Según cuestionó, ni el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) municipal ni Protección Civil avanzaron con la planificación necesaria.
El riesgo está asociado a los movimientos de suelo registrados en la zona del glaciar Torre. Las mediciones hechas por científicos de la UBA - CONICET muestran un aceleramiento del desplazamiento de una grieta en la ladera del cerro Solo, mientras que el derretimiento del glaciar generó un segundo cuerpo de agua en la cuenca.
Ante un eventual colapso, el flujo de agua, barro y rocas podría avanzar por el valle del río Fitz Roy y alcanzar El Chaltén en entre 45 minutos y una hora. Entre las consecuencias previstas se encuentra la afectación del puente de acceso y de infraestructura clave, como la planta de gas, la central eléctrica y el puesto sanitario.
El planteo vuelve a cobrar relevancia tras las advertencias científicas y el antecedente de Nepal, donde un fenómeno similar provocó una catástrofe. Para Romanelli, el municipio debería contar cuanto antes con vías de escape definidas, puntos de encuentro seguros y sistemas de alerta acústica.
Mientras tanto, Parques Nacionales y organizaciones locales trabajan en la instalación de sensores que permitan detectar movimientos de masa en tiempo real y ganar minutos ante una eventual emergencia.