11 de marzo de 2026
ENERGIA
TGS y Chevron mueven el tablero de Vaca Muerta con anuncios de inversión
En el marco de la Argentina Week en Nueva York, se dio a conocer plan de TGS apunta a industrializar líquidos del gas de Vaca Muerta con una inversión de US$3.000 millones que podría generar exportaciones por más de US$1.200 millones anuales, mientras que Chevron anticipó un nuevo programa de inversión en la Cuenca Neuquina

La agenda energética argentina volvió a tener a Vaca Muerta en el centro de la escena internacional. En el marco de la Argentina Week que se desarrolla en Nueva York, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, destacó el anuncio de un ambicioso proyecto de infraestructura para procesar líquidos del gas natural provenientes del yacimiento no convencional, junto con señales de nuevas inversiones por parte de la petrolera estadounidense Chevron.
El proyecto más relevante fue presentado por Transportadora de Gas del Sur (TGS), que impulsa una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares destinada a desarrollar un complejo para el procesamiento de líquidos del gas natural (NGLs) asociados a la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta. La iniciativa busca agregar valor a esa producción mediante instalaciones de procesamiento, transporte y fraccionamiento que permitan convertir esos líquidos en productos exportables.
La propuesta apunta a resolver uno de los desafíos que enfrenta el crecimiento del shale neuquino: el manejo y aprovechamiento de los líquidos del gas que acompañan la producción de hidrocarburos. El desarrollo de esta infraestructura permitiría ampliar la capacidad de industrialización del recurso y abrir nuevas vías de exportación, en un momento en el que la producción de gas y petróleo en la cuenca continúa en expansión.
Desde TGS explicaron que el plan contempla un desarrollo de gran escala que se desplegará a lo largo de varias provincias y demandará un plazo estimado de ejecución de alrededor de 45 meses. Según estimaciones de la compañía, el proyecto podría generar unos 4.000 puestos de trabajo directos durante la etapa de construcción y cerca de 15.000 empleos indirectos vinculados a la cadena de servicios, logística y obras complementarias.
Además del impacto en el empleo, el complejo permitiría generar exportaciones cercanas a los 1.200 millones de dólares anuales una vez que esté plenamente operativo. En la industria energética destacan que se trata de una pieza clave para acompañar el salto productivo de Vaca Muerta, ya que el procesamiento de líquidos del gas se convirtió en un factor determinante para sostener el crecimiento de la producción sin generar cuellos de botella en la infraestructura.
Durante las actividades en Nueva York, Figueroa participó de un encuentro junto al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y representantes de distintas compañías del sector energético, entre ellas TGS, Pampa Energía e YPF. Allí, el mandatario neuquino remarcó que uno de los objetivos de la misión institucional es consolidar inversiones que permitan transformar el potencial de los recursos del subsuelo en desarrollo económico concreto.
El gobernador también mantuvo reuniones con empresas interesadas en ampliar su presencia en la Cuenca Neuquina. Entre ellas se destacó el encuentro con directivos de Chevron, una de las compañías que históricamente tuvo mayor protagonismo en el desarrollo inicial de Vaca Muerta.
Durante esa reunión, Figueroa y el ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, dialogaron con el vicepresidente de la petrolera, Mark Nelson, sobre el escenario de inversiones en la región. Según informó el gobierno provincial, la empresa analiza un programa de inversión relevante en la cuenca, motivado por las condiciones de crecimiento que muestra el desarrollo no convencional.
Chevron fue uno de los actores centrales en el despegue de Vaca Muerta a partir de su asociación con YPF en el área Loma Campana, uno de los proyectos emblemáticos del shale argentino. Desde entonces, la compañía mantuvo presencia sostenida en la región y continúa evaluando nuevas oportunidades para ampliar su participación en el negocio.
En el gobierno neuquino sostienen que la clave para sostener ese flujo de inversiones está en combinar seguridad jurídica, estabilidad institucional y planificación de infraestructura que acompañe el ritmo de expansión del sector. En ese marco, el desarrollo de proyectos de gran escala como el anunciado por TGS aparece como una señal de confianza del sector privado en el potencial de la cuenca.