26 de enero de 2026
EN NUMEROS
Coparticipación en Santa Cruz: ganadores y perdedores del reparto en 2025
Los municipios santacruceños recibieron un 32% más de fondos por coparticipación en términos nominales durante 2025, pero la suba quedó prácticamente neutralizada por la inflación. Las cifras muestran fuertes disparidades entre localidades y reavivan la discusión política sobre el esquema de distribución

La coparticipación provincial dejó números en alza durante 2025 para los municipios y comisiones de fomento de Santa Cruz, aunque con un impacto real acotado y una distribución que vuelve a exponer diferencias estructurales entre localidades. Según datos oficiales del Ministerio de Economía, Finanzas e Infraestructura, el total transferido alcanzó los 225.358 millones de pesos, frente a los 170.509 millones registrados en 2024, lo que representa un incremento nominal del 32%.
Sin embargo, el aumento quedó prácticamente licuado por la inflación anual del 31,5% informada por el INDEC para 2025. Ajustados a precios constantes, los fondos apenas crecieron algo más del 0,5%, lo que deja en evidencia que, más allá del volumen nominal, la capacidad real de gasto de los municipios se mantuvo prácticamente estancada. Si el monto de 2024 se actualiza por inflación, el equivalente para 2025 ronda los 224.300 millones de pesos, apenas mil millones menos que lo efectivamente transferido.
En ese marco, el reparto muestra ganadores y perdedores. Las Heras encabezó los incrementos nominales entre los municipios grandes, con una suba del 41%, al pasar de 11.805 millones en 2024 a 16.721 millones en 2025. El Calafate también registró un aumento significativo del 40%, con transferencias que crecieron de 11.157 millones a 15.684 millones.
Río Gallegos, que concentra el mayor volumen de recursos, recibió 65.105 millones de pesos en 2025, un 29% más que los 50.494 millones del año anterior. Aunque el crecimiento fue menor al promedio provincial, la capital continúa siendo el principal destino de fondos, con un peso determinante en la distribución total. Pico Truncado y Puerto Deseado mostraron incrementos similares, del 29% y 28% respectivamente.
El contraste aparece con Caleta Olivia, segunda en volumen de coparticipación, que registró una suba nominal de apenas el 19%, muy por debajo del promedio provincial y claramente por debajo de la inflación anual, lo que implica una pérdida real de recursos. En el otro extremo, comisiones de fomento como Koluel Kaike y Lago Posadas exhibieron aumentos porcentuales elevados —57% y 129%— aunque sobre bases presupuestarias significativamente menores.
Los datos corresponden a transferencias acumuladas mensuales, con picos en diciembre, y reflejan un año marcado por restricciones fiscales y menor recaudación nacional. Informes del IARAF advierten que durante parte de 2025 las provincias, incluida Santa Cruz, sufrieron caídas reales en la coparticipación federal, en un contexto de ajuste del gasto y desaceleración económica a nivel país.
Este escenario alimenta un debate político de fondo en la provincia gobernada por Claudio Vidal, cuyo bloque oficialista en la Legislatura impulsó el proyecto de ley 662 para modificar el esquema de coparticipación secundaria. La iniciativa propone la creación de un Índice de Desarrollo Municipal (IDM), incorporando variables como población, desarrollo económico y relevamientos periódicos, con el objetivo de corregir desequilibrios históricos.
Desde el oficialismo sostienen que el actual sistema, heredado de leyes de los años 90, favorece a los municipios más grandes y deja en una situación financiera frágil a localidades pequeñas y comisiones de fomento. La oposición peronista, en cambio, cuestiona que la propuesta pueda derivar en una mayor discrecionalidad del Ejecutivo provincial y reclama una discusión más amplia sobre una nueva ley integral de coparticipación.
El debate también atraviesa a los intendentes. Mientras municipios como Río Gallegos reclaman mayor autonomía y advierten sobre el impacto de los recortes nacionales, el gobierno provincial responde con cifras y remarca que solo la capital recibió más de 65.000 millones de pesos en 2025, desmintiendo cualquier retención de fondos.
Con proyecciones preliminares para 2026 que anticipan variaciones dispares —desde subas moderadas hasta posibles caídas reales— la discusión sobre cómo se reparten los recursos vuelve a ganar centralidad. Las cifras de 2025 dejan en claro que el aumento nominal no alcanzó para recomponer el poder financiero de los municipios y que la coparticipación sigue siendo uno de los ejes más sensibles de la política provincial.