El caso de Bastián, el niño de 8 años gravemente herido en un accidente vial en Pinamar, continúa generando preocupación y conmoción.
A más de dos semanas del choque, su estado de salud sigue siendo delicado y obliga a un seguimiento médico permanente, mientras la investigación judicial suma nuevas instancias determinantes.
En las últimas horas, los médicos confirmaron la presencia de lesiones cerebrales y cervicales severas, lo que llevó a realizar una nueva intervención quirúrgica.
Se trató de la sexta operación a la que fue sometido el menor desde que ingresó al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, donde permanece internado en terapia intensiva. La cirugía incluyó una fijación cervical para estabilizar la columna y una traqueotomía destinada a asegurar la respiración.
Según el equipo médico, la intervención logró cumplir los objetivos previstos, aunque el cuadro continúa siendo grave y su evolución es monitoreada minuto a minuto. Bastián sigue bajo asistencia respiratoria y con controles neurológicos constantes, a la espera de señales que permitan evaluar posibles avances en su recuperación.
En paralelo al complejo panorama sanitario, la causa judicial entra en una etapa clave. Este lunes se realizará una pericia toxicológica sobre las muestras tomadas tras el siniestro, una medida considerada fundamental para determinar si alguno de los involucrados conducía bajo los efectos de alcohol o sustancias prohibidas al momento del choque.
El resultado de este estudio podría incidir directamente en la calificación del expediente y en la situación procesal del imputado. La pericia contará con la participación de especialistas oficiales y peritos de parte, en un procedimiento que busca garantizar la transparencia del análisis.