Una importante cantidad de medicamentos destinados al tratamiento de afecciones de baja complejidad pasaron a integrar el listado de venta libre en todo el país. Así lo dispuso la ANMAT a través de la Disposición N° 4714/2026, publicada en el Boletín Oficial.
Con esta decisión, varios productos que hasta ahora solo podían adquirirse con receta médica podrán comprarse libremente en las farmacias, siempre que se presenten en las concentraciones y formas farmacéuticas aprobadas por el organismo. La autorización ya se encuentra vigente en todo el territorio nacional.
Según explicó ANMAT, el objetivo es facilitar el acceso a medicamentos seguros y eficaces, al tiempo que se promueve su uso responsable. La medida forma parte de una revisión iniciada por el Ministerio de Salud en 2024 para evaluar qué fármacos podían dejar de requerir prescripción médica.
En etapas anteriores ya se había autorizado la venta libre de algunos prazoles, formulaciones con acetilcisteína, aciclovir, amorolfina y determinados productos dermatológicos.Entre los nuevos medicamentos autorizados se encuentran: trimebutina maleato (trastornos digestivos), levocetirizina diclorhidrato (alergias), fexofenadina clorhidrato (alergias), dimenhidrinato (mareos y náuseas), nafazolina clorhidrato + feniramina maleato (descongestivo y antialérgico ocular), olopatadina clorhidrato, carboximetilcisteína (mucolítico), cloruro de aluminio hexahidratado, carbonato de calcio con tintura de árnica montana y nitrato de plata, e ivermectina.
Para pasar de venta bajo receta a venta libre, los medicamentos debieron demostrar eficacia y seguridad comprobadas para tratar síntomas fáciles de identificar; un amplio margen de seguridad, incluso en caso de uso por encima de la dosis recomendada; y al menos cinco años de comercialización en Argentina sin registrar efectos adversos graves que modificaran su perfil de riesgo. Además, ANMAT tuvo en cuenta la experiencia de organismos reguladores internacionales como la FDA (Estados Unidos), la EMA (Europa), ANVISA (Brasil) y otras agencias sanitarias que ya autorizaban estos productos como de venta libre.
Los medicamentos ya fabricados podrán seguir comercializándose con sus envases actuales. En cambio, los nuevos lotes deberán actualizar el rotulado, incorporar un código QR con el prospecto y adecuar la información para reflejar su nueva condición de venta libre. Aunque estos fármacos ya no requerirán receta para su compra, las autoridades sanitarias recomiendan consultar a un profesional de la salud o al farmacéutico ante cualquier duda y evitar la automedicación innecesaria.