Nuevos detalles salieron a la luz sobre la boda de Taylor Swift y Travis Kelce, celebrada el pasado viernes 3 de julio en el icónico Madison Square Garden.La superestrella del pop y el tight end de la NFL, ambos de 36 años, contrajeron matrimonio en una ceremonia privada y altamente custodiada, con alrededor de 1.000 invitados que debieron firmar acuerdos de confidencialidad.
La Policía de Nueva York cerró varias calles alrededor del estadio para garantizar la seguridad.
Según reveló la publicista de Taylor, Tree Paine, no hubo damas de honor ni padrinos tradicionales: el hermano de la novia, Austin Swift, fue el padrino de Taylor, y Jason Kelce, hermano de Travis, cumplió ese rol para el novio.
La ceremonia fue oficiada por su amigo Adam Sandler, y contó con la actuación especial de Stevie Nicks.Los novios lucieron atuendos de Christian Dior Haute Couture, diseñados por Jonathan Anderson en colaboración con la pareja.
Taylor completó su look con zapatos a medida de Christian Louboutin y joyas de Cartier.La decoración sorprendió a los presentes: se creó “un jardín dentro del Madison Square Garden”, transformando la pista del estadio en un espacio íntimo y romántico.
La pareja escribió sus propios votos, descritos como emotivos, personales e irreverentes.Entre los invitados destacaron Selena Gomez, Ed Sheeran, Gigi Hadid, Hugh Grant, Bradley Cooper, Tom Brady y muchos otros amigos y colegas.
Como gesto hacia sus fans que esperaban afuera, Taylor envió cajas con postres para que se sintieran parte de la celebración.
A los invitados les obsequiaron exclusivas cajas de terciopelo negro con las iniciales de la pareja.
La boda, que unió a ambas familias, ya es considerada uno de los eventos más importantes del año en el mundo del espectáculo y el deporte.