La Tecla Patagonia
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El velorio, que comenzó una hora antes de lo previsto por la masiva concurrencia, se extendió durante 18 horas bajo lluvia constante. Fanáticos de todas las edades cantaron temas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, depositaron ofrendas, entradas antiguas, banderas, instrumentos y flores, y compartieron un duelo colectivo que trascendió generaciones y diferencias políticas para convertirse en un rito de memoria popular. El operativo de seguridad y logística, coordinado junto a la provincia de Buenos Aires, fue calificado como “descomunal” y transcurrió sin incidentes de gravedad.
La presencia de Pablo Grillo, un símbolo de resiliencia
Entre la multitud se destacó la figura del fotógrafo Pablo Grillo, quien estuvo presente con su cámara junto al féretro, autorizado especialmente por la familia del Indio. Grillo, que en marzo de 2025 sufrió una grave lesión en la cabeza al recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno durante una manifestación, había recibido entonces un mensaje de apoyo directo de Solari. En ese audio, el músico lo definió como “símbolo de la represión que atraviesa la Argentina” y le envió un abrazo de aliento.
Ese vínculo personal hizo que los allegados al Indio le permitieran registrar desde adentro algunos de los momentos más íntimos de la despedida pública, en un gesto interpretado como una muestra de afecto y reconocimiento mutuo. Grillo, emocionado y en pleno Día del Periodista, capturó imágenes que rápidamente comenzaron a circular por redes sociales y medios nacionales.
El último adiós de la familia
Pasadas las 4 de la madrugada, se cerraron las puertas del polideportivo. Minutos antes de las 8, la familia publicó un comunicado en redes sociales en el que agradeció a los organizadores y a “los muchachos y muchachas que hicieron posible esta despedida descomunal”.
“Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir pensando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”, expresaron. También recuperaron una frase del propio Indio: “Las despedidas son estos dolores dulces”, y añadieron: “Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida”.
El texto concluye con un pedido cargado de simbolismo: “Que su música no pare nunca más”, en referencia al equipo Marshall y los sonidos que Solari dejó encendidos antes de partir. Con ese mensaje, la familia dio por finalizada la despedida pública del músico.
Los homenajes artísticos: Milo J, Lali Espósito y Los Fundamentalistas
A miles de kilómetros, Milo J rindió su propio tributo durante el cierre de una etapa de su gira mundial en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México. Apenas horas después de conocerse la noticia de la muerte del Indio, el artista se presentó luciendo la emblemática remera de Oktubre, uno de los discos más icónicos de Los Redonditos de Ricota. El gesto, captado por miles de asistentes y viralizado en redes, se convirtió en una de las postales más emotivas del duelo nacional.
En Buenos Aires, Lali Espósito también protagonizó uno de los homenajes más comentados de la jornada. Tras compartir en sus redes una imagen del músico junto a fragmentos de “Todo un palo”, la cantante sorprendió durante el primer show de su gira en el Estadio River Plate al fusionar “No me importa” con el clásico “Ji Ji Ji”.
Mientras las pantallas gigantes proyectaban imágenes del Indio, Lali exclamó desde el escenario: “Gracias, Indio Solari, por tanto”. El Monumental explotó en un pogo multitudinario que unió generaciones y transformó el recital en una celebración ricotera inesperada. Además, la artista lució en su vestuario la frase “En este día y cada día”, tomada de otra canción vinculada al universo del Indio.
Por su parte, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que acompañó a Solari en su etapa solista y con la que realizó sus últimos shows masivos, organizaron un homenaje especial transmitido en vivo por redes sociales. Aunque suspendieron toda la agenda de presentaciones prevista para los próximos días, los músicos decidieron reunirse de urgencia en un estudio para ofrecer un concierto íntimo de casi una hora.
Durante la transmisión interpretaron clásicos como “El tesoro de los inocentes”, “La mosca” y “Pabellón Séptimo”, dedicando cada canción al cantante con mensajes directos a cámara. “Hoy tocamos para él, porque él siempre tocó para nosotros”, expresó uno de los integrantes antes del cierre.
El show concluyó con un silencio colectivo y el sonido del amplificador Marshall encendido, una imagen sonora que remite a la mística que rodeó al Indio hasta sus últimos días.
La despedida a Carlos “El Indio” Solari ya quedó marcada como una de las movilizaciones populares más grandes de la historia reciente de la Argentina. Bajo la lluvia, entre canciones y lágrimas, millones de personas confirmaron que la obra del músico excede al rock y forma parte de la memoria sentimental del país. Su música, como él mismo imaginó, sigue sonando.