El juez del “choquecito sin importancia” renunció en pleno jury y busca evitar su destitución
El defensor oficial Lisandro Benítez presentó su dimisión en medio del proceso por presunto mal desempeño iniciado tras el escándalo vial ocurrido en Trelew en 2023. La maniobra podría frenar el jury antes de una eventual remoción formal

En un giro inesperado que sacudió al ámbito judicial de Chubut, el defensor oficial Lisandro Benítez presentó este miércoles su renuncia en plena audiencia del jury de enjuiciamiento que se desarrollaba en Rawson. La decisión apareció cuando el proceso ya había avanzado con la lectura de la acusación y el rechazo de un planteo de nulidad impulsado por su defensa.
La dimisión fue presentada durante la segunda jornada del debate ante el Tribunal de Enjuiciamiento, presidido por Camila Banfi Saavedra, y ahora deberá ser analizada por las autoridades competentes. Si la renuncia es aceptada antes de una resolución final, Benítez podría evitar una destitución formal y las consecuencias institucionales que eso implicaría para su carrera judicial.
El jury había sido impulsado a pedido del defensor general de la provincia, Sebastián Daroca, luego del episodio ocurrido en la madrugada del 21 de octubre de 2023 en el centro de Trelew. Según la acusación, Benítez conducía en estado de ebriedad, a contramano y a alta velocidad cuando impactó contra una camioneta de alquiler.
La investigación también sostiene que el funcionario intentó abandonar el lugar, se negó a realizar el test de alcoholemia e insultó a efectivos policiales durante el procedimiento. Para la Comisión Acusadora del Consejo de la Magistratura, esas conductas configuraron causal de “mal desempeño” y dañaron la imagen institucional de la Defensa Pública.
El proceso había comenzado el martes con una fuerte exposición de la acusación y con la convocatoria de numerosos testigos. La defensa, encabezada por el abogado Miguel Ángel Moyano, intentó desde el inicio desacreditar la gravedad del hecho y minimizar el episodio vial.
De hecho, una de las frases que más repercusión generó fue la pronunciada por el propio defensor, quien aseguró ante la prensa que se trató de “un choquecito sin importancia”. Además, insistió en que debía probarse si Benítez realmente estaba alcoholizado y negó que hubiera existido una maniobra de fuga.
Sin embargo, la acusación sostuvo que el comportamiento posterior al choque fue uno de los elementos centrales que agravó la situación institucional del magistrado. En ese marco, el Tribunal rechazó rápidamente el pedido de nulidad presentado por la defensa y permitió que el juicio político continuara su curso.
La presentación de la renuncia abrió ahora un escenario incierto. En ámbitos judiciales existe expectativa sobre si el Superior Tribunal de Justicia aceptará la dimisión de manera inmediata o si permitirá que el jury concluya igualmente para determinar responsabilidades administrativas y éticas.
En caso de prosperar la renuncia antes de una sentencia, Benítez podría esquivar una destitución formal, una sanción que además suele implicar inhabilitaciones para volver a ocupar cargos públicos.