4 de mayo de 2026
SANTA CRUZ
Los gremios vuelven a presionar con más paros en reclamos por paritarias y salud
APROSA, con representación específica en el ámbito sanitario, y ATE, que nuclea a estatales de distintas áreas, impulsan paros de hasta 96 horas. Reclaman recomposición salarial, apertura de negociaciones y advierten por el funcionamiento de hospitales

El conflicto salarial en el sistema público de Santa Cruz atraviesa un nuevo punto de tensión, con medidas de fuerza impulsadas por distintos gremios que reclaman la apertura de paritarias y una recomposición de ingresos en un contexto de deterioro del poder adquisitivo. La protesta, que impacta de lleno en el funcionamiento de hospitales y centros de salud, combina demandas salariales con cuestionamientos a las condiciones laborales.
Las acciones no responden a una única conducción sindical, sino a convocatorias diferenciadas. Por un lado, la Asociación de Profesionales de la Salud (APROSA) —que representa específicamente a trabajadores del sector sanitario— anunció un paro provincial de 72 horas desde este martes 5 de mayo. En paralelo, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), con representación más amplia dentro del empleo público, lanzó una medida de fuerza de 96 horas que también alcanza a distintas áreas del sistema de salud.
Desde APROSA señalaron que la decisión responde a la falta de avances en los reclamos planteados desde el año pasado. Entre los puntos centrales figuran la apertura de la paritaria sectorial, la recomposición salarial —que estiman necesaria en torno al 40%— y mejoras en las condiciones laborales. Según indicaron, no se registran actualizaciones salariales desde septiembre de 2025, lo que profundizó el desfasaje frente al costo de vida.
En ese marco, los profesionales también advirtieron sobre dificultades en el funcionamiento cotidiano de los hospitales, con faltantes de insumos y medicamentos que obligan a sostener la atención en condiciones limitadas. A esto se suman, según señalaron, problemas estructurales como cargos sin cubrir, demoras en pases a planta permanente y la necesidad de reemplazar personal jubilado en áreas críticas.
El panorama se complejiza por el impacto de la medida de ATE, que amplía el alcance del conflicto. Desde ese gremio sostienen que la pérdida salarial acumulada en los últimos meses afectó de manera significativa a los trabajadores estatales y remarcan que la falta de convocatoria a paritarias profundiza el malestar. En ese sentido, anticiparon que mayo será un mes clave para definir la continuidad del plan de lucha.
Las medidas tienen una fuerte incidencia en la zona norte de la provincia, donde se registra una alta adhesión en hospitales de referencia. Allí, además de los reclamos salariales, se suma una mayor demanda de atención en el sistema público, en parte vinculada a dificultades en la cobertura de obras sociales privadas, lo que incrementa la presión sobre los servicios.
En algunos establecimientos, trabajadores advierten sobre la reducción o interrupción de prestaciones específicas, lo que refleja el nivel de tensión que atraviesa el sistema. No obstante, se mantienen guardias mínimas para garantizar la atención de urgencias, en línea con los esquemas habituales durante conflictos gremiales en el sector.
Desde el Gobierno provincial reconocen el escenario complejo, marcado por restricciones presupuestarias y caída de recursos, aunque sostienen que se trabaja para garantizar la continuidad de los servicios esenciales. En ese marco, evitan por el momento precisar una fecha de convocatoria a paritarias, aunque dejan abierta la posibilidad de avanzar en instancias de diálogo.