27 de abril de 2026
ENERGIA
Río Negro avanza hacia el aval legislativo para blindar el megaproyecto de GNL
La Legislatura recibió la iniciativa enviada por el gobernador Weretilneck para ratificar el acuerdo con Southern Energy y San Matías Pipeline. El plan contempla dos plantas flotantes de licuefacción, un gasoducto desde Vaca Muerta y beneficios fiscales para garantizar una inversión de largo plazo

Río Negro comenzó el camino legislativo para otorgar respaldo formal al denominado “Proyecto FLNG”, una de las apuestas energéticas más ambiciosas de los últimos años para la provincia y para la salida exportadora del gas de Vaca Muerta.
El Poder Ejecutivo provincial remitió a la Legislatura el proyecto de ley que busca ratificar el acta acuerdo firmada con las empresas Southern Energy S.A. y San Matías Pipeline S.A., vinculada a la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción de Gas Natural Licuado (GNL) en el Golfo San Matías y la construcción de un gasoducto dedicado para abastecerlas.
La iniciativa fue enviada mediante Acuerdo General de Ministros y solicita tratamiento en única vuelta, bajo el artículo 143 inciso 2 de la Constitución provincial, lo que refleja la relevancia estratégica que el gobierno de Alberto Weretilneck le asigna al emprendimiento.
El convenio fue suscripto el 14 de abril y ratificado por decreto provincial N° 439/2026.
El proyecto declara de interés público tanto al Proyecto FLNG como a todas las obras vinculadas a su ejecución, incluyendo la instalación y operación de las unidades flotantes “Hilli Episeyo” y “MKII”, que en conjunto tendrán una capacidad estimada de producción de 5,95 millones de toneladas anuales de GNL.
Desde el Ejecutivo remarcaron que esta infraestructura permitirá consolidar a Río Negro como un nodo logístico y energético de exportación, aprovechando el gas de Vaca Muerta y fortaleciendo la inserción de la provincia en los mercados internacionales.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la construcción del gasoducto dedicado que llevará el recurso desde Neuquén hasta la costa atlántica rionegrina. La obra estará a cargo de San Matías Pipeline S.A. y contempla un ducto terrestre subterráneo de acero de 30 pulgadas que se extenderá entre 14 y 15 kilómetros desde una nueva planta compresora conectada al sistema General San Martín hasta la costa.
Desde allí, el trazado continuará bajo el lecho marino mediante dos ductos submarinos: uno de 20 pulgadas y 5,5 kilómetros para abastecer al buque “Hilli Episeyo” y otro de 24 pulgadas y 6,2 kilómetros destinado a la unidad “MKII”.
El proyecto también prevé beneficios impositivos. Entre ellos, se establece la exención del Impuesto de Sellos para todos los actos vinculados a la instrumentación y ejecución del acuerdo, así como para otros instrumentos que resulten necesarios para su implementación.
Además, se incorpora una “Contribución por Aporte Comunitario”, de la cual el 5% será destinado al municipio de San Antonio Oeste. Esos fondos deberán utilizarse exclusivamente para proyectos de infraestructura, adquisición de equipamiento y mejoras locales, previa presentación del Ejecutivo municipal y con supervisión provincial.
En los fundamentos del texto, el gobierno sostiene que el otorgamiento de previsibilidad jurídica, estabilidad fiscal y regulatoria por un plazo de 30 años resulta una condición indispensable para atraer inversiones de esta magnitud, en línea con los principios del
Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que el proyecto busca integrarse.
También se establece prioridad para la contratación de mano de obra local y proveedores rionegrinos, además del cumplimiento estricto de las normas de fiscalización ambiental y seguridad vigentes, un punto que el oficialismo busca destacar ante las discusiones que suelen acompañar este tipo de desarrollos.
El proyecto ya había sido presentado por San Matías Pipeline ante el Ministerio de Economía de la Nación en octubre de 2025 para su adhesión al RIGI nacional, y ahora suma el respaldo institucional provincial para avanzar en su concreción.