22 de abril de 2026
ENERGIA
Vaca Muerta empuja un récord histórico y acerca al país al millón de barriles diarios
El salto productivo del shale neuquino llevó la producción nacional por encima de los 880 mil barriles diarios en marzo, el nivel más alto en casi tres décadas, con un crecimiento sostenido impulsado por nuevas inversiones, mayor eficiencia operativa y la expansión de la infraestructura de transporte

La producción petrolera argentina volvió a marcar un punto de inflexión en marzo de 2026, al alcanzar su nivel más alto en casi 30 años y consolidar una tendencia de crecimiento sostenido que tiene como principal protagonista a Vaca Muerta. El desarrollo no convencional en la cuenca neuquina dejó de ser una promesa para convertirse en el eje estructural del sistema energético nacional.
De acuerdo a datos oficiales, el país superó los 880.000 barriles diarios, un volumen que no se registraba desde fines de los años noventa. La cifra no solo confirma la recuperación del sector, sino que refleja un cambio profundo en la matriz productiva: el grueso del crecimiento proviene del shale oil, que compensa la caída natural de las cuencas convencionales.
En ese esquema, la provincia de Neuquén concentra el salto productivo. Allí, la explotación no convencional ya domina ampliamente la actividad, con niveles de eficiencia cada vez más altos en perforación y fractura, lo que permitió acelerar la curva de producción en los primeros meses del año.
El impacto no es únicamente técnico. El aumento del bombeo se traduce en un fortalecimiento de la balanza energética, con proyecciones que ubican el superávit del sector en torno a los 12.000 millones de dólares para 2026. La combinación de mayores exportaciones y menor necesidad de importaciones empieza a darle al país un margen de maniobra que no tenía en décadas.
Detrás de ese desempeño aparece el rol de empresas como YPF, que lidera el desarrollo con un fuerte plan de inversiones concentrado en el no convencional. A su alrededor, operadoras privadas vienen ampliando su presencia y acompañando el ritmo de expansión, en un esquema que combina capital local e internacional.
La perspectiva hacia adelante es aún más ambiciosa. Con nuevas obras de infraestructura en marcha, especialmente en transporte, el sector proyecta alcanzar el millón de barriles diarios en el corto plazo, una meta que hasta hace pocos años parecía lejana.
El récord de marzo no es un hecho aislado, sino la confirmación de una transformación estructural. La Argentina pasó de depender de sus cuencas maduras a sostener su crecimiento en el desarrollo no convencional, con Vaca Muerta como epicentro de una nueva etapa que reconfigura el mapa energético y abre un ciclo exportador con impacto directo en la economía.