Langostino: comenzó la temporada con barcos en el mar y tensión gremial
El Consejo Federal Pesquero habilitó formalmente la zafra 2026 en aguas nacionales. Mientras parte de la flota salió al mar con un convenio salarial de largo plazo, persiste el conflicto con la marinería y crece la incertidumbre sobre el resto de los barcos

La temporada 2026 de langostino en aguas nacionales comenzó formalmente este jueves con barcos ya operando en zona de pesca, luego de la autorización dispuesta por el Consejo Federal Pesquero. La apertura llegó acompañada por un acuerdo salarial entre empresarios y capitanes, aunque el escenario sigue atravesado por la disputa sin resolver con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
La decisión oficial quedó plasmada en el Acta N° 10/2026 del organismo, que habilitó la captura de langostino patagónico fuera del Área de Veda Permanente para la Protección de Juveniles de Merluza. El aval técnico fue aportado por el INIDEP, que concluyó que no existían impedimentos biológicos para iniciar la actividad desde mediados de abril.
Con ese marco, la zafra arrancó con movimientos concretos en los puertos patagónicos y barcos ya trabajando en el mar. Las primeras capturas se registraron en la zona norte habilitada, donde la flota comenzó a desplegar operaciones apenas se confirmó la apertura.
En paralelo, la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca firmó un convenio colectivo con la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras que se extenderá hasta 2030. El entendimiento fue presentado como una herramienta de previsibilidad para la actividad y un intento de darle estabilidad a uno de los sectores exportadores más importantes del sur argentino.
Desde el ámbito empresario también señalaron que otras cámaras del sector podrían adherir al acuerdo, ampliando así su alcance dentro de la flota congeladora y tangonera. La expectativa es que ese marco reduzca conflictos futuros y permita planificar inversiones y campañas con mayor horizonte.
Sin embargo, el principal foco de tensión continúa abierto con la marinería. Las negociaciones entre el SOMU y las cámaras no llegaron a buen puerto, por lo que todavía no existe un acuerdo integral para todas las tripulaciones. Aun así, varias empresas decidieron avanzar con la operatoria y sacar barcos.
Uno de los casos más visibles es el de la firma Conarpesa, cuyo titular, Fernando Álvarez Castellano, confirmó que varias embarcaciones ya se encontraban en actividad con personal embarcado desde Puerto Madryn. El empresario cuestionó con dureza la postura sindical y defendió la decisión de iniciar la campaña.
Según trascendió en el sector, en los últimos días se multiplicaron las anotaciones de marineros para firmar contratos individuales y sumarse a la temporada, una señal del nivel de presión económica que atraviesa la actividad tras meses de incertidumbre.
El langostino es uno de los productos estrella de la pesca argentina y un motor central para las economías de Chubut y Santa Cruz. Su impacto se refleja tanto en empleo directo e indirecto como en el ingreso de divisas por exportaciones. Por eso, cada demora o conflicto en la apertura tiene consecuencias inmediatas en toda la cadena productiva.