En las últimas horas, un video grabado durante una tormenta en la provincia de Tucumán mostró uno de los fenómenos más espectaculares y menos conocidos de la atmósfera llamado Blue jet.
No se trata de un rayo común: mientras los relámpagos habituales descienden desde la nube hacia el suelo, el Blue Jet es una descarga eléctrica que se produce en sentido contrario: surge desde la parte superior de una nube cumulonimbus y se proyecta hacia la atmósfera superior.
En el proceso sucede que dentro de las nubes de tormenta se acumulan cargas eléctricas.
Generalmente, la parte superior de la nube se carga positivamente y la parte media, negativamente.
Cuando la diferencia de potencial es muy grande, se genera un campo eléctrico extremadamente intenso. En condiciones muy particulares, que solo se dan en tormentas extremadamente vigorosas, este campo puede “disparar” una descarga hacia arriba en lugar de hacia abajo.
Se trata de un fenómeno poco frecuente que requiere tormentas muy intensas y una configuración eléctrica muy específica. El color azul característico se debe a la interacción de la descarga con el nitrógeno presente en la atmósfera, que emite esa tonalidad al ionizarse.
Los Blue Jets forman parte de los llamados “eventos luminosos transitorios” (TLE, por sus siglas en inglés), un grupo de fenómenos ópticos que ocurren por encima de las tormentas y que incluyen también los sprites y los elves.
Fueron observados por primera vez de manera científica en la década de 1990 y siguen siendo objeto de estudio porque su formación exacta aún no está completamente comprendida.
Fenómenos como este recuerdan que, incluso en pleno siglo XXI, la atmósfera terrestre sigue guardando secretos que solo se revelan en las noches de tormenta más intensas.