19 de marzo de 2026
CHUBUT
La Legislatura aprobó un régimen especial para brigadistas y abre una salida para quienes no pueden jubilarse
Se dio luz verde a un esquema de retiro anticipado con el 85% móvil del salario. La medida apunta a reparar deudas históricas con el personal del Manejo del Fuego y solo tuvo un voto en contra

La Legislatura de Chubut sancionó un régimen especial destinado a brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, en una sesión que combinó amplio respaldo político con críticas cruzadas y reclamos pendientes. La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo que conduce Ignacio Torres, busca dar una respuesta a trabajadores que, pese a su antigüedad y desgaste físico, no logran acceder a la jubilación por falta de aportes completos.
El esquema aprobado establece una figura de “abstención del débito laboral”, que permite a los brigadistas dejar de cumplir funciones operativas sin perder ingresos hasta alcanzar los requisitos jubilatorios. Durante ese período, percibirán un haber equivalente al 85% móvil de su salario, mientras continúan realizando aportes al sistema previsional y a la obra social.
El beneficio está dirigido a agentes de planta permanente que acrediten una trayectoria prolongada en el área, con ingreso anterior a determinados cortes administrativos y continuidad laboral. Además, deberán tener al menos 53 años al momento de solicitar la incorporación, que podrá tramitarse hasta fines de 2026.
La votación reflejó un respaldo casi unánime en el recinto, con 24 votos afirmativos y una única oposición, la del diputado del Frente de Izquierda, Juan Aquino, quien cuestionó que el régimen no reconoce de manera integral los años de servicio prestados por los brigadistas.
Más allá del resultado, el debate dejó expuestas tensiones políticas. Legisladores opositores acompañaron el proyecto pero aprovecharon la discusión para plantear críticas a la política general del gobierno provincial, especialmente en materia de infraestructura, equipamiento y prevención de incendios, temas que siguen generando reclamos en la región cordillerana.
Desde el oficialismo defendieron la medida como una solución concreta a una problemática arrastrada durante años. Argumentaron que el régimen tiene un carácter “reparador” frente a fallas administrativas del propio Estado que dejaron a numerosos brigadistas fuera del sistema previsional pese a décadas de servicio en condiciones de alto riesgo.
La discusión también incluyó referencias a proyectos alternativos presentados por bloques opositores, que proponían avanzar hacia esquemas de reconocimiento previsional más amplios. Sin embargo, la urgencia por dar una respuesta inmediata terminó consolidando el consenso en torno a la propuesta del Ejecutivo.
El contexto en el que se aprobó la ley no es menor. La problemática de los brigadistas volvió a ganar visibilidad tras los incendios forestales que afectaron a la cordillera en los últimos veranos, donde el rol de estos trabajadores quedó nuevamente en primer plano. En ese escenario, la iniciativa se inscribe como un intento de reconocer una tarea marcada por la exposición permanente al riesgo y el desgaste físico acumulado.
Aunque no se trata de una jubilación en sentido estricto, el régimen abre una vía intermedia para quienes quedaron atrapados entre la edad, la exigencia del trabajo y las falencias del sistema. Su implementación será clave para evaluar si efectivamente logra saldar una deuda histórica o si, como advirtieron algunas voces en el recinto, se queda a mitad de camino frente a un problema estructural más profundo.