27 de febrero de 2026
RIO NEGRO
Se ratificó el acuerdo con YPF por el GNL y se aprobó la Ley de Ministerios
Con amplio respaldo, el Parlamento avaló el proyecto energético en el Golfo San Matías y dio luz verde a la reestructuración del gabinete provincial. También se ratificarán las actuales autoridades de Cámara

En una extensa sesión extraordinaria, la Legislatura de Río Negro aprobó el acuerdo entre la Provincia y YPF para avanzar en el desarrollo del proyecto de gas natural licuado (GNL) en el Golfo San Matías, y además sancionó la modificación de la Ley de Ministerios impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck.
Asi lo anunciaba el primer mandatario provincial por sus redes sociales:
<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Con <a href="https://twitter.com/YPFoficial?ref_src=twsrc%5Etfw">@YPFoficial</a> bajo el liderazgo de <a href="https://twitter.com/HoracioMarin_ok?ref_src=twsrc%5Etfw">@HoracioMarin_ok</a> Río Negro está en marcha. Proyecto de Argentina LNG aprobado por mayoría en la <a href="https://twitter.com/LegislaturaRN?ref_src=twsrc%5Etfw">@LegislaturaRN</a>. <a href="https://t.co/luj7cDRGQf">pic.twitter.com/luj7cDRGQf</a></p>— Alberto Weretilneck (@WeretilneckOK) <a href="https://twitter.com/WeretilneckOK/status/2027444609522053273?ref_src=twsrc%5Etfw">February 27, 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
El entendimiento con YPF obtuvo 42 votos afirmativos sobre 46. Los cuatro votos negativos pertenecieron a Magdalena Odarda, Luciano Delgado Sempé y Ayelén Spósito, del bloque Vamos con Todos, y Leandro García, del PJ-Nuevo Encuentro.
La ley sancionada ratifica el acuerdo suscripto entre Río Negro, YPF y la sociedad vehículo Argentina LNG SAU, estableciendo las bases para una infraestructura estratégica que busca posicionar a la provincia como hub exportador de energía a escala global. El proyecto apunta a transformar la matriz productiva regional con una inversión histórica destinada a exportar el gas de Vaca Muerta al mundo, bajo un esquema de incentivos fiscales y estabilidad tributaria.
El acuerdo, firmado el 23 de enero por Weretilneck y el presidente de la petrolera, Horacio Marín, contempla la instalación de dos buques de licuefacción (FLNG) ubicados a unos siete kilómetros de la costa, con una profundidad aproximada de 40 metros. Cada unidad tendrá capacidad para producir 6 millones de toneladas anuales, totalizando 12 MTPA en esta primera etapa, con posibilidad de expansión.
El gas llegará mediante un gasoducto dedicado de 48 pulgadas y 520 kilómetros de extensión, que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica rionegrina. Además, se prevé una planta fraccionadora en tierra que permitirá separar propano, butano y gasolinas naturales, instalaciones portuarias, bases logísticas y un sistema de transferencia “barco a barco” hacia metaneros de gran porte.
Desde el oficialismo, el legislador Lucas Pica (JSRN) defendió el proyecto como “la inversión privada más grande de la historia del país” y sostuvo que representa una “reparación histórica para la Norpatagonia”. Reivindicó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que Río Negro adhirió tempranamente, y afirmó que sin ese marco no hubiese sido posible atraer la iniciativa. También proyectó, en línea con estimaciones de Marín, la creación de hasta 40.000 puestos de trabajo y exportaciones anuales por 40.000 millones de dólares hacia 2030 o 2031, sumando otros desarrollos energéticos.
El oficialismo justificó los beneficios impositivos, como exenciones en Ingresos Brutos y Sellos, estabilidad fiscal por 30 años y exclusión de padrones de recaudación anticipada, como herramientas para competir en el mercado internacional. A cambio, las empresas deberán abonar una contribución comunitaria en dólares y cumplir con la normativa provincial que prioriza un 80% de mano de obra y proveedores locales.
Las críticas se centraron en la asimetría económica del acuerdo, los riesgos ambientales y el alcance de las concesiones otorgadas. Odarda denunció un posible impacto irreversible sobre el Golfo San Matías, cuestionó la desafectación de tierras públicas y advirtió sobre el carácter “extractivista” de la iniciativa. Delgado Sempé puso el foco en las exenciones fiscales, estimando que representan cientos de millones de dólares que podrían destinarse a infraestructura local, y alertó sobre eventuales pasivos ambientales. García, por su parte, objetó las condiciones del RIGI, señalando que limitaría la capacidad futura del Estado provincial para modificar tributos o capturar renta extraordinaria.
Otros bloques acompañaron con matices. Legisladores del PJ-Nuevo Encuentro y de Vamos con Todos priorizaron el impacto laboral en un contexto de crisis económica. Desde la UCR, el PRO y fuerzas provinciales defendieron la iniciativa como una oportunidad estratégica, aunque algunos reclamaron mayor transparencia y control ambiental en las próximas etapas.
En paralelo, la misma sesión aprobó la nueva Ley de Ministerios, reforma orientada a reordenar la estructura del gabinete provincial, con 45 votos a favor y uno en contra. Finalizada la extraordinaria, se prevé la sesión preparatoria para ratificar autoridades legislativas.
Así, en una jornada de alto voltaje político, la Legislatura avanzó tanto en la reconfiguración institucional del Ejecutivo como en el aval inicial de un megaproyecto energético que promete cambiar la estructura productiva de Río Negro, pero que también abrió un profundo debate sobre modelo de desarrollo, soberanía y sustentabilidad ambiental.