29 de enero de 2026
DEBATE FEDERAL
Rolando Figueroa marcó su postura sobre el proyecto de reforma laboral
Las declaraciones se realizaron durante una entrega de maquinarias a la Municipalidad de Neuquén. Ahí, Figueroa subrayó la importancia de respetar los derechos laborales y destacó la necesidad de actualizar las normas en función de los cambios sociales

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, se pronunció sobre el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional de Javier Milei y dejó clara la posición de su espacio político, La Neuquinidad: no acompañarán ninguna medida que implique retroceder en derechos adquiridos por los trabajadores.
“Hemos sido muy claros. Nosotros no vamos a votar contra ningún derecho. Pensamos que hay que respetar el derecho de los trabajadores, fundamentalmente”, afirmó el mandatario provincial.
El gobernador puso como ejemplo las reformas que se están llevando adelante en la provincia en materia judicial, como el nuevo Código Procesal Civil adversarial y el futuro Código de Familia, para ilustrar cómo se pueden modernizar sistemas sin perder derechos fundamentales.
El proyecto de reforma laboral que se tratará durante febrero en el Congreso apunta a modificar aspectos vinculados a indemnizaciones, convenios colectivos, períodos de prueba y modalidades de contratación, con el argumento de “modernizar” el mercado laboral y fomentar el empleo formal. Sin embargo, la iniciativa enfrenta resistencia política, sindical y social en todo el país.
La postura de Neuquén resulta clave, ya que la provincia tiene peso político y económico. Mientras senadores y diputados de La Libertad Avanza seguramente acompañen el proyecto, Figueroa dejó en claro que cualquier decisión de su bloque estará condicionada al respeto irrestricto de los derechos de los trabajadores.
“Las sociedades van evolucionando, con lo cual es importante que exista una renovación de normas en todo sentido, pero no se puede tocar ningún derecho”, agregó el gobernador, enviando un mensaje tanto al Gobierno nacional como a los gremios locales.
Con esta posición, Neuquén empieza a marcar su propio límite en medio del debate nacional, buscando equilibrio entre modernización y defensa de derechos laborales en un contexto político sensible.