21 de enero de 2026
SITUACIóN CLIMATICA
Río Negro declaró la emergencia hídrica por 180 días en siete departamentos
La declaración alcanza a los departamentos Bariloche, Ñorquinco, Pilcaniyeu, 25 de Mayo, 9 de Julio, El Cuy y Valcheta, donde las reservas de agua se encuentran en niveles críticos y ya se registran dificultades para sostener el suministro regular

El gobierno de Río Negro declaró la emergencia hídrica por un plazo de 180 días como respuesta a la sequía y a la baja histórica de lluvias y nevadas que afecta a amplias zonas de la provincia. La medida fue dispuesta mediante un decreto firmado por el gobernador Alberto Weretilneck.
Desde el Ejecutivo provincial explicaron que la decisión busca ordenar el uso del recurso hídrico y garantizar el abastecimiento en un contexto climático adverso, marcado por registros mínimos de precipitaciones y nevadas durante el último año.
Al referirse a la situación, Weretilneck señaló que el agotamiento de las reservas genera problemas para asegurar el acceso normal al agua en las zonas afectadas, lo que llevó a avanzar con una declaración formal de emergencia para habilitar herramientas de gestión excepcionales.
En ese marco, el gobernador informó que dio instrucciones al Departamento Provincial de Aguas (DPA) para que ejecute las acciones necesarias y establezca prioridades en el uso del recurso. El orden fijado contempla en primer lugar el consumo humano, seguido por la salud, la protección civil y la lucha contra incendios.
El mandatario aclaró que la emergencia no excluye al sector productivo, aunque remarcó que el foco estará puesto en garantizar la subsistencia y los servicios esenciales durante los meses críticos.
Weretilneck también apeló a la responsabilidad social frente al escenario hídrico y pidió a la población hacer un uso responsable del agua, evitando el derroche en un contexto donde ya se registran inconvenientes de abastecimiento en distintas localidades.
Desde el gobierno provincial indicaron que la situación será monitoreada de manera permanente y que las medidas podrán ajustarse de acuerdo con la evolución climática, con el objetivo de asegurar el acceso al agua en las zonas más afectadas por la sequía.