La Tecla Patagonia
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A nivel nacional, el panorama también mostró señales de contracción. El 62% de los participantes indicó que su actividad disminuyó en comparación con el año anterior, mientras que en todas las regiones del país predominó la percepción de caída durante los últimos doce meses.
En la Patagonia, además, el 20% afirmó que su actividad se mantuvo sin cambios y solo el 16% registró una mejora. El relevamiento se realizó entre el 31 de octubre y el 25 de noviembre de 2025 y contó con la participación de 407 profesionales de toda la cadena de valor de la construcción.
Pese al balance negativo del último año, las expectativas hacia adelante son mayormente optimistas. El Indicador de Expectativas Construya (IEC) mostró que el 58% de los encuestados a nivel nacional cree que su actividad crecerá en los próximos doce meses.
En la región patagónica, el optimismo es aún mayor: el 60% espera un crecimiento, el 26% considera que la actividad se mantendrá estable y solo el 15% prevé una baja.
Entre las principales dificultades para la construcción señaladas en la Patagonia se destacaron el mayor costo de la obra (20%), la falta de infraestructura de servicios públicos (13%), la incertidumbre cambiaria (11%) y la menor inversión en obras privadas (11%).
En contraste, los principales factores que facilitan la actividad en la región fueron la construcción como refugio de valor (19%), el crecimiento de la actividad económica (16%), el aumento de las obras privadas (15%) y el blanqueo de capitales (10%).
Respecto al tipo de obras, en la Patagonia el 52% de los encuestados señaló a las obras privadas nuevas medianas y pequeñas como las más relevantes. Le siguieron las obras grandes nuevas del sector privado con el 30%, mientras que las refacciones y ampliaciones representaron solo el 19%.
La construcción continúa siendo el principal método de ahorro para los entrevistados, con el 29% de las respuestas, aunque registró una baja respecto de la medición anterior. Luego se ubicaron las acciones (25%), el dólar estadounidense (17%) y los bonos públicos (11%).
Al momento de invertir, la rentabilidad y el tiempo de retorno encabezaron las decisiones, con el 23% cada uno. Les siguieron el costo y el financiamiento (17%), la ubicación (14%) y la calidad (11%). Los proyectos sostenibles representaron el 6% de las respuestas.
En cuanto a tendencias, el 39% destacó el uso de materiales innovadores, el 32% la sostenibilidad y el 17% la digitalización. También aparecieron la automatización y la robótica (8%) y el enfoque en salud y seguridad (4%).
El acceso al financiamiento continúa siendo una de las principales preocupaciones del sector. El 57% lo consideró difícil y el 32% prácticamente inaccesible. Solo el 1% afirmó que es muy accesible.