8 de enero de 2026
ALTO VALLE
Se teme una drástica caída en la cosecha de peras y manzanas
El gobierno provincial de Rio Negro declaró la emergencia climática y busca medidas para aliviar los efectos en los productores, luego de las tormentas de granizo que azotaron la región en los últimos meses

Con las tormentas de los últimos meses, la cosecha de frutas, especialmente de manzanas y peras, frió serios daños. Ante esta situación, el gobernador de la provincia, Alberto Weretilneck, firmó un decreto que declara zona de emergencia climática las regiones del Alto Valle, Valle Medio y Río Colorado. Esta medida, además de permitir la postergación del vencimiento de tributos provinciales, es el paso previo necesario para que el Gobierno nacional adopte la misma resolución y pueda diferir impuestos por al menos un año.
Según las estimaciones oficiales, la temporada que se avecina registrará una merma en la cosecha de frutas, con una caída de entre un 15 y un 20% en el volumen de peras y de entre un 35 y un 40% en las manzanas. La tormenta de granizo que se produjo el pasado 10 de noviembre afectó a unas 2.200 hectáreas, dañando severamente la fruta. Aunque algunas variedades sufrieron daños estructurales graves, otras se vieron marcadas de manera menos visible, lo que también perjudicará la calidad y exportabilidad de la fruta.
A los efectos del granizo se suman las heladas tardías de diciembre, que también impactaron en los cultivos. El decreto de emergencia, que fue gestionado de forma urgente, permite suspender los vencimientos fiscales para los productores afectados, una medida que, de concretarse a nivel nacional, también incluiría la postergación de impuestos relacionados con la ARCA y las cargas sociales, lo cual es clave para los productores que generan empleo en la región.
El impacto del granizo y las heladas no solo afecta a la cosecha de manzanas y peras, sino también a los frutos secos. En el caso del avellano, se estima una disminución del 80% en la cosecha, mientras que los nogales sufrirán una baja de aproximadamente el 50%. Esta merma generalizada en la producción de frutas está acompañada por un aumento en los costos de producción y la necesidad urgente de políticas públicas que apoyen al sector.
En cuanto a las soluciones a largo plazo, se destacó la importancia de reducir la carga impositiva que pesa sobre los productores, comparando la situación de Río Negro con la de otros países productores, que cuentan con sistemas impositivos más favorables. Además, la necesidad de contar con créditos a largo plazo y de bajo interés para financiar inversiones en infraestructura, como mallas antigranizo y sistemas de riego, que permitirían a los productores mejorar la eficiencia y resiliencia frente a los cambios climáticos.
En este contexto, los productores advierten que se necesita un apoyo más decidido para garantizar la sostenibilidad de la actividad en el futuro.