3 de enero de 2026
RIO NEGRO
El peronismo vuelve a la carga por el control hídrico y expone el deterioro del río Negro
El bloque Vamos con Todos reclamó al Gobierno provincial la obligatoriedad de informes trimestrales sobre la calidad del agua y advirtió que la falta de monitoreo agrava problemas ambientales y sanitarios, con casos concretos como el de Paso Córdoba en General Roca

El presidente del bloque Vamos con Todos en la Legislatura de Río Negro, José Luis Berros, volvió a exigir al Gobierno provincial la implementación obligatoria de informes trimestrales sobre el estado del agua en distintos puntos de la costa del río Negro, y reclamó que esos relevamientos incorporen situaciones concretas y actuales que reflejen el impacto directo del deterioro hídrico en la vida cotidiana de las comunidades rionegrinas.
El legislador peronista sostuvo que los informes deben incluir parámetros clave para evaluar la calidad del recurso, como Hidrocarburos Totales de Petróleo, hidrocarburos volátiles —entre ellos benceno, tolueno, etilbenceno y xileno—, pesticidas organofosforados y organoclorados, nonilfenoles, bacterias fecales y bacterias hidrocarburolíticas, entre otros indicadores ambientales y sanitarios.
Como primera iniciativa legislativa del año 2026, Berros retomó un proyecto de ley de su autoría presentado en 2023 junto al entonces legislador Ignacio Casamiquela, que proponía precisamente la elaboración de informes periódicos sobre el estado del agua del río Negro. La iniciativa nunca fue tratada ni debatida en la Legislatura, situación que el parlamentario atribuyó a la falta de interés del Gobierno provincial.
“El no tratamiento de aquel proyecto adquiere hoy mayor gravedad a la luz de los hechos, las investigaciones judiciales, los nuevos estudios científicos, los reclamos sociales y la creciente visibilización pública del deterioro ambiental del río”, afirmó Berros, al insistir en que la ausencia de controles sistemáticos profundiza un problema que ya no puede ser minimizado.
En ese sentido, remarcó la necesidad de que los informes oficiales no se limiten a datos técnicos aislados, sino que incorporen situaciones concretas que permitan dimensionar cómo el deterioro del sistema hídrico impacta de manera directa en la salud, el bienestar y las condiciones de vida de las comunidades que dependen del río.
Como ejemplo, el presidente del bloque Vamos con Todos citó las denuncias realizadas por vecinas y vecinos de General Roca, particularmente del sector de Paso Córdoba, donde desde hace meses se vienen reportando graves anomalías en el agua de red domiciliaria.
Según lo difundido en medios nacionales y regionales, el agua que llega a los hogares de ese sector presenta una coloración oscura, aspecto turbio, olor nauseabundo y sedimentos visibles, condiciones que la vuelven manifiestamente inapta para el consumo humano, la higiene personal y las tareas domésticas básicas.
Berros advirtió que las familias afectadas señalan que esta situación se mantiene de manera persistente y sin respuestas estructurales ni soluciones definitivas por parte de los organismos responsables del servicio. “Las consecuencias de esta problemática exceden lo meramente ambiental y se proyectan de lleno sobre la salud pública”, alertó.
Para el legislador, el caso de Paso Córdoba no puede interpretarse como un hecho aislado ni excepcional, sino como una manifestación concreta de un problema estructural más amplio, vinculado tanto al deterioro del río Negro como a las deficiencias en los sistemas de captación, tratamiento y distribución del agua.
En este marco, el proyecto de ley actualizado propone establecer un mecanismo institucionalizado de monitoreo periódico del estado del agua del río Negro, mediante la elaboración de informes trimestrales que permitan conocer su evolución, identificar zonas críticas y fortalecer la transparencia en la gestión del recurso hídrico.
Lejos de constituir una carga administrativa, la iniciativa busca dotar a la provincia de Río Negro de una herramienta básica e indispensable para la planificación ambiental, la prevención de daños y la adopción de políticas públicas basadas en evidencia científica.
El proyecto también promueve la articulación con universidades públicas y organismos científicos con sede en la provincia, aprovechando el conocimiento técnico existente y garantizando la publicidad de la información generada.