29 de agosto de 2025
CHUBUT
El intendente de 28 de Julio advierte por la situación del Dique Ameghino
Luka Jones alertó sobre la crítica situación del embalse que abastece al Valle Inferior del Río Chubut y reclamó repensar prioridades: garantizar agua para consumo y producción antes que la generación energética

El intendente de 28 de Julio, Luka Emmanuel Jones, encendió una alarma en torno a la situación crítica que atraviesa el Dique Florentino Ameghino. El jefe comunal remarcó que el río Chubut —fuente principal de abastecimiento del embalse— depende casi exclusivamente del deshielo cordillerano, un fenómeno que este año presenta niveles preocupantemente bajos.
“El río Chubut, como ocurre con otros cursos en nuestra Patagonia, es un río de régimen nival. Esto significa que depende fundamentalmente del deshielo de la cordillera. Si ese aporte de nieve no llega, las precipitaciones por sí solas no alcanzan para sostener el caudal”, explicó Jones.
El intendente recordó que esta situación repercute directamente en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH), desde 28 de Julio hasta Rawson e incluso Puerto Madryn, donde el agua resulta vital no solo para el consumo humano, sino también para la principal actividad económica de la región: la producción agroindustrial. “Cada habitante debe tener garantizado el acceso a agua potable. Además, debemos pensar en la principal actividad económica del VIRCH, que es la producción”, sostuvo.
Jones planteó que si bien estos procesos son cíclicos y forman parte de la dinámica natural de la región, es indispensable anticiparse para evitar crisis en los meses de verano, cuando la demanda de agua crece exponencialmente. “Debemos realizar los cambios y adaptaciones necesarias para no sufrir sobresaltos durante el verano, que es cuando más se necesita el recurso”, advirtió.
En este contexto, el intendente propuso abrir un debate profundo sobre el manejo del embalse y de la represa, con tres ejes principales: rediscutir el caudal ecológico priorizando el agua para consumo y producción; repensar el uso del embalse como reserva estratégica; y evaluar alternativas energéticas, como la incorporación de molinos eólicos, que permitan sostener la generación eléctrica sin comprometer el recurso vital.
“Es el momento de discutir y tomar decisiones colectivas. El agua es vida y debemos priorizarla para asegurar el futuro de nuestro valle y de toda la región”, concluyó Jones, en un llamado que pone en tensión la histórica convivencia entre la generación hidroeléctrica y las necesidades del valle productivo.