21 de noviembre de 2013
BUSCAN PROHIBIRLOS
No a los cabarets en Huincul
El intendente Juan Carlos Giannattasio presentó un proyecto para cerrarlos. En esa ciudad hay tres night club, en los que trabajarían alrededor de 70 mujeres. ¿Qué opinan los concejales?

Cuentan que allá por 2010 una joven que caminaba junto a otras por la banquina de la ruta que une a Plaza Huincul con Cutral Có, se acercó a un hombre que aguardaba el auxilio para su auto y, sigilosa, le entregó un papel... “Por favor ayudame”, decía el texto por el que se inició una investigación judicial.
La comarca petrolera -como se le dice al conglomerado que conforman esas dos localidades neuquinas- tiene varios relatos vinculados con la prostitución; y un proyecto de ordenanza que busca prohibir los cabarets, whiskerías y establecimientos por el estilo.
La iniciativa fue presentada por el intendente Juan Carlos Giannattasio (MPN) y ya tuvo dos fracasos en su tratamiento en comisiones. Pero ¿cuáles serían los argumentos para oponerse? Hay quienes creen que de cerrarse esos locales, podría proliferar el comercio sexual clandestino con las consecuentes complicaciones para prevenir la trata de personas.
El concejal del Frente y la Participación Neuquina, Andrés Martínez, es uno de los que está a favor del proyecto. Y al ser consultado por La Tecla Patagonia contó que hicieron investigaciones y dieron con “el caso de una chica colombiana que entró sin documentos y se desesperaba por regresar y ver a sus hijos”.
Otra de las que respaldan el cierre de estos centros nocturnos es la concejal del MPN, Viviana Tortorelli, quien dijo a este medio que “este es un tema en el que se está a favor o en contra”. Y sostuvo que el debate por dónde se emplearían las trabajadoras sexuales tras la prohibición “corresponde a otra etapa”.
Cutral Có prohibió los night club en 2011, mientras que en su vecina Huincul hay tres que tienen licencia comercial y se estima que tendrían a unas 70 mujeres trabajando.
También se habla de siete casos severos de sífilis en la ciudad, supuestamente constatados por médicos del sector privado. Una de las que tomó conocimiento de esos rumores es precisamente Tortorelli, y por estos días se encuentra abocada a la búsqueda de datos fehacientes.
La mayor parte de la comunidad y la agrupación Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumala) ven con buenos ojos el proyecto. María José Canale, su cara visible en la Comarca, alertó que “promover la prostitución es un delito”, y agregó que “mientras no se resuelva el problema”, seguirá existiendo este trabajo “denigrante”.
Cuentan que en 2012 Mumala organizó una charla contra los cabarets, y que apareció el dueño de uno de ellos para afirmar con total desparpajo que ninguna de las chicas estaba en situación de trata, que entraban y salían “como se le da la gana”, y que él no les cobraba “más que un porcentaje por las copas que toman los clientes”. Copas que pasarán a ser pasado en caso de que prospere el proyecto.
La nota completa en la edición impresa nº 164