31 de octubre de 2013
NEUQUEN
Un escenario con varios matices
Tras su previsible victoria, Guillermo Pereyra dijo que no es “anti K”. A su vez, el kirchnerismo se afianzó como segunda fuerza. Y el intendente Quiroga volvió a morder el polvo de la derrota
1) Pereyra ganó muy bien, pero obtuvo un porcentaje sensiblemente inferior al que su partido había acumulado en la interna de las Paso; 2) El FpV se consolidó como segunda fuerza provincial; 3) Encaramado en padre de la derrota, Quiroga parió de nuevo… Esto es lo que, a grades rasgos, arrojaron las Legislativas aquí en Neuquén. Pero vamos por partes…
El petrolero
De las seis bancas que se habían puesto en juego, el MPN se quedó con cuatro: dos en el Senado (que las ocuparán el propio Pereyra y Lucila Crexell), y otras dos en Diputados (donde en diciembre próximo asumirán María Inés Villar Molina y Adrián San Martín). Todo producto de un triunfo tan previsible como inobjetable. Pero el 41,92% que cosechó el domingo estuvo bastante lejos de aquel 58,16% que habían sumado ambas listas en las internas y evidenció una fuga de voluntades.
¿Cómo sigue? También es previsible. De ahora en más, el petrolero atenderá dos grandes frentes. El legislativo para el que ya anticipó su estrategia: “No somos anti K, pero tampoco nos vamos a rendir ante el gobierno nacional”. Y el interno, donde buscará disputarle espacios a la línea que lidera el gobernador Jorge Sapag.
Los dos quieren la conducción del partido y ambos aspiran a la gobernación (con la particularidad de que Sapag deberá designar candidato, debido a que transita por su segundo período de gobierno).
Por lo pronto, Pereyra se muestra junto al líder de la CGT opositora, Hugo Moyano, cuenta que recibió un llamado de Sergio Massa y se prepara para asumir su banca. “No vamos a hacer fundamentalismo político”, pero tampoco vamos a “recibir órdenes de Nación”, dice y sin que se lo pregunten agrega: “Vamos a defender los intereses de los neuquinos y de todos los trabajadores del país”.
También destaca que “es impensable que un senador esté divorciado del gobernador” y asegura que no será él quien ponga “palos en la rueda” de la gestión. Habla de unidad, pero una y otra vez cae en críticas y chicanas que tornan más espinoso el camino hacia un acercamiento que se sabe difícil. Del otro lado tampoco hay concesiones.
El kirchnerismo
El FpV absorbió parte de aquellos votos fluctuantes, se consolidó como segunda fuerza a nivel provincial y se quedó con las otras dos bancas en juego: Marcelo Fuentes retuvo la suya en el Senado y Nanci Parrilli logró una en Diputados.
En cantidad quedó “a mano”. Veamos: hasta ahora el FpV tiene dos senadores y el MPN uno, pero desde diciembre será inversamente proporcional. Mientras que en Diputados hoy hay tres del MPN, uno del FpV y una de la UCR, y desde diciembre habrá tres del PMN y dos del FpV.
Pero el kirchnerismo también tiene sus asperezas y por momentos resultaron indisimulables. Incluso en plena campaña. Tal es así, que en medio de los festejos la propia Nanci habló de las diferencias entres las vertientes internas y llamó a trabajar unidos.
Hay más, el resultado de las legislativas sin dudas posiciona al kirchneirmo en la pela por la presidencia del PJ, que se vendrá en 2014 y que posiblemente tendrá como uno de los candidatos a presidente al diputado provincial Sergio Rodríguez (el único no kirchnerista del bloque).
Otra vez
Si hubo un fracaso en estas Legislativas sin dudas fue el del intendente de NQN, Horacio Quiroga, cuyos candidatos Marcelo Inaudi y Rubén Etcheverry quedaron terceros a 10 puntos del segundo y afuera de todo. El Pechi, como le dicen, se había puesto al frente de la campaña y volvió a perder, tal como le había ocurrido con las municipales de medio turno (que le ganó el MPN).
Aquella cruzada trajo al presente la vieja frase de Eduardo Duhalde “el padre de la derrota”… Y ahora parió de nuevo, sin que eso vaya a horadar -dijo- sus intenciones de pelear por la gobernación.
“Confiamos que en el próximo desafío electoral sabremos interpretar mejor a la ciudadanía, los nuestros son errores de campaña y no de gobierno. Son cuestiones de estrategias que no le hacen mal a nadie”, dijo Quiroga durante una lacónica conferencia de prensa en una sede a la que le faltaban militantes.
A la luz del nuevo traspié, su proyecto 2015 parece más lejano todavía. Y encima la oposición se ha empeñado en enrostrarle que aun sigue en deuda con aquella promesa de ser mejor intendente de lo que fue.