31 de octubre de 2013
CRUCES EN LA CAMPAÑA
Riñas y vivezas criollas
Las chicanas se han vuelto una costumbre en la política local. Forman parte, sin duda, del folclore nacional. Y más cuando se está a tiro de unas elecciones. El repertorio patagónico

Si bien hay una porción -minoritaria, por cierto- que piensa que ensucian y banalizan el debate, la mayoría de los dirigentes recurre a las chicanas como recurso político. Piensan que así se gana presencia y resonancia, tanto en los medios como en las redes sociales. Y que, además, generan empatía con el votante. Todas hipótesis de la realpolitik. Más allá de eso, veamos cuáles fueron las “reliquias” que nos dejaron las campañas patagónicas. Hay para todos los gustos: cómicas, literarias y lastimosas. Pasen y prueben.
Chubut. La mala performance del FpV en las PASO produjo una atroz lucha “intestina” en el kirchnerismo. A tal punto que “monopolizó” la agenda con un sinfín de reproches. El más llamativo, con grandes posibilidades de quedarse con el top 1 por su ingenio y originalidad, fue propiedad intelectual del intendente Néstor di Pierro, que dijo: “Muchos le sacaron la cola a la jeringa”, haciendo referencia a todos aquellos dirigentes que, viendo que las encuestas no cuajaban, se ‘bajaron’ de las Primarias. De atrás, con un tono decididamente menos poético, lo sigue Norberto Yauhar: “La política no es para cagones”, aseguró.
Neuquén. Guillermo Pereyra se llevó, sin mucha discusión, el premio “bolsa de punch”. El petrolero recibió de lo lindo. Y desde varios ángulos: “Está muy llorón, quejoso” y “que se deje de alcahueterías”, soltó Sapag; “vigilante del oeste” y “lobo disfrazado de cordero”, lo etiquetó Marcelo Fuentes; “Cáscara vacía con plata”, redondeó Tom Romero.
Río Negro. Acá, del puesto de pirotecnia verbal se encargaron los hermanos Soria. Tanto Martín como María Emilia vendieron los mejores fuegos artificiales de la temporada. “No le voy a contestar a un fiestero, a un delincuente de la talla de Miguel Saiz”, arrojó el Intendente de General Roca. La candidata a diputada nacional no se quedó atrás: “Cada vez que voy a Viedma, me siento un bicho raro. No hay muchos compañeros ahí”, destapó. Para completar el cotillón, Carlos Schmitt, dirigente de Corriente de Opinión Peronis-ta, contraatacó con un: “La gente tiene que definir si quiere un bocón como Martín Soria o un estadista como Miguel Pichetto”.
Santa Cruz. En el sur del sur, también hubo pimienta. Y de la buena. El duelo principal fue dentro de la familia peronista: kirchneristas vs Peralta y amigos. El Gobernador le sacó punta al Twitter: “Coti-llo, La Cámpora y sus socios: Nefastos”, “buscan un muerto” y “son los muchachos Petonistas’s represión”, escribió. En la otra trinchera, no quisieron ser menos: “Peralta lo único que hace es victimizarse y criticar”, aportó Fernando Cotillo, y Mauricio Gómez Bull lo secundó: “Si en vez de ‘operar’ en páginas de internet contra La Cámpora de manera burda y agresiva, dedicara tiempo a la gestión del Estado, no necesitaría de estas operaciones de baja calaña”.
La nota completa en la edición impresa nº 161