20 de octubre de 2013
REGIONAL
Cautiverio político: ¿una moda patagónica?
Varios dirigentes del sur han sufrido últimamente algún tipo de “secuestro”, encierro o bloqueo. Al ministro Zaffaroni, retenido por unos docentes el jueves pasado, se suman los casos de Alfredo Rodríguez, Fernando Cotillo y Mauricio Gómez Bull

Un vicegobernador disfrazado de policía para ingresar a la legislatura. Otro ministro de educación trepando por los techos para escapar de las manos de unos docentes que lo tenían encerrado en una biblioteca. Estas historias, que tranquilamente podrían estar en una novela del “Gordo” Soriano, son reales. Verdaderas y auténticas. Sucedieron hace poco en la política austral. Pasen y vean.
Es sabida la pulseada, a vena abierta, que mantienen el Gobierno de Chubut y los docentes de ATECH Sur. El conflicto, que ya lleva 45 días y tiene como arista principal el reclamo salarial de los profesionales de la educación, tuvo un capítulo nuevo (¡y qué capítulo!) la semana pasada.
Nada de helicóptero: a pie se escapó el hombre. El ministro de educación, Luis Zaffaroni, intentando camuflar los desalojos de las escuelas tomadas en Comodoro por parte de la policía, acompañó a los uniformados en su tarea. ¡Para qué! Un puñado de docentes, cansados de que no se atiendan sus demandas, en señal de protesta, lo encerraron en la Biblioteca del Colegio N° 757 Presidente Hipólito Yrigoyen. Después de diez horas de “cautiverio”, Zaffaroni aprovechó una distracción de sus captores y se escapó, a pie, por los tejados de la institución. Para que aprenda el ex presidente Fernando De la Rúa: ¡esto es una fuga con clase!
Otro episodio similar se dio en Neuquén. Fue el miércoles, por la mañana. Varios trabajadores de ATE fueron a protestar al Ministerio de Desarrollo Social y se encontraron con que adentro, servido en bandeja, estaba Alfredo Díaz, titular de la cartera. Entonces, “Ya que estamos- dijeron los manifestantes-, lo dejamos un poquito adentro”. Durante seis horas, el ministro estuvo retenido en su despacho. Recién a las 15hs, los huelguistas desistieron y lo dejaron tomar un poco de aire fresco a Díaz. En este caso no hubo superhéroes, sólo "sobrevivientes".
Burlando el asedio. El reloj retrocede a diciembre del 2011. Arde Santa Cruz. Una serie de recortes sociales promovidos por el Gobernador Peralta, movilizan al pueblo a protestar frente a la legislatura. Se rodea al edificio provincial. Bloqueo total. Nadie puede entrar ni salir. Pero… ¡no contaban con la astucia de Fernando Cotillo y Mauricio Gómez Bull! Convencidos que debían ingresar, de alguna manera, al Congreso, para comenzar a “solucionar el vericueto parlamentario”, el vicegobernador y el legislador les pidieron prestados los trajes a dos policías. Y, ahí nomás, con cachiporra, placa y ceño fruncido, cruzaron el cerco de los manifestantes y entraron al edificio. Se les podrá criticar muchas cosas a los muchachos,ahora, en creatividad, ¡tienen pasta, eh!