28 de septiembre de 2013
JUAN JOSE DUTTO
“La opinión ajena vale poco”
El referente de CC-ARI cuestionó al Ejecutivo municipal. Dijo que no existió diálogo, que vale poco la opinión de la comunidad, y que nunca les explicaron los motivos por los que se rompió el acuerdo que impulsaba la candidatura de Villar

El referente de CC-ARI cuestionó al Ejecutivo municipal. Dijo que no existió diálogo, que vale poco la opinión de la comunidad, y que nunca les explicaron los motivos por los que se rompió el acuerdo que impulsaba la candidatura de Villar.
-¿Cómo es la relación con el quiroguismo después de su voto negativo a proyectos oficiales?
-En realidad no hay. No es después del voto, siempre fue exactamente igual. Esto es la no relación, no existió nunca un espacio de comunicación, de diálogo, de consulta, de acuerdos para intercambiar opiniones sobre cuestiones que hacen a mejorar la ciudad. A ver, no hubo una relación acorde a lo que los demás dicen socios políticos.
-¿Nunca llegaron a serlo?
-Evidentemente no, salvo en trabajos parciales que se hacen a una elección de concejales o para la Intendencia.
-¿Se sintieron defraudados por el armado de la lista de candidatos a diputados? Porque se decía que hubo una charla entre el quiroguismo y ustedes para llevarlo a Ricardo Villar…
-A ver, no hubo una, hubo muchísimas donde ni siquiera se discutía, porque esto estaba acordado por un ofrecimiento del señor Intendente. Ignoramos qué es lo que pasó después y cuáles fueron los motivos por los cuales se modificó esa propuesta. No sólo se modificó, sino que ni nuestro candidato, ni nuestro partido fueron notificados convenientemente, ni se explicitaron los motivos. En realidad uno está acostumbrado y tiene el pecho duro.
-¿Fue un punto de inflexión en la pérdida confianza?
-En realidad no sumó mucho más a lo que ya veníamos acumulando. Mire, nosotros iniciamos un camino conjunto porque entendíamos que habíamos superado algunas diferencias del pasado, que todos habíamos madurado y que las cosas se hacían contemplando la opinión ajena. Pero luego observamos que la opinión ajena vale poco, no sólo la nuestra, sino también la de la comunidad.